poder

Horror

Jorge Oteiza: Apostol nº 13 en Arantzazu arrancándose la cabeza. Fotografía de Antton Elizegi

“La atmósfera de horror es sólo el primer plano…”.
“… Lo más hondo requiere una búsqueda intensa. Para encontrarlo es preciso atravesar este horror”. (Karl Jaspers) (1)

Para liberarse del horror hay que ser capaz de afrontarlo, de mirarlo cara a cara. Sólo así es posible superar la condición de víctima y convertirse en superviviente.

El mayor misterio de los que pueblan este blog, creo que lo constituye el mal. Fui educado en la religión católica (romana) y, en ella, el mal era el pecado. Y sobre todos los pecados estaba el de rebelarse contra Dios. Un ángel, el más resplandeciente de todos -llamado Luzbel (portador de luz)- quiso ser como Dios y fue derrotado con sus seguidores en la guerra entre ángeles y exiliado a las profundidades del abismo tenebroso. Allí constituyó su reino, el corazón de las tinieblas. Y desde allí intenta extender el mal en el mundo y en los corazones humanos. Y Dios se lo permite.

Hermosa historia dualista de guerras celestiales. Pero dejó de servirme antes de pasar la adolescencia. Ahora creo en la existencia de un mundo más complejo. Creo en muchas cosas que no veo; también veo muchas otras en las que no creo. Y en otras, sólo creo mientras las veo o las imagino; o sea, sólo un rato.

El mal está presente en casi todas ellas; o podría estarlo o quizás llegue a estarlo. Porque el bien y el mal, a menudo, no hay quien los distinga, aunque el tiempo siempre acaba por diferenciarlos. Y cuando el mal se manifiesta en toda su luz negra, imparable, incontenible, impregnándolo todo, es el horror.

Así la religión, las religiones, no me sirven. El único Dios que me resultaría creíble sería bueno y malo, a veces bondadoso y a veces malvado. Y no sería uno, sino muchos, capaces de impregnarlo todo para bien y para mal. Para eso no necesito un dios; ya hay bastantes humanos ejerciendo de dioses. Y las cosas, partículas, genes y células también conspiran. En fin, no creo que tal dios exista. Porque si existiese, sería una manera de referirnos al misterio que somos nosotros mismos, con nuestro espíritu o alma mortal o los inumerables fragmentos que los componen. Pues cada individuo humano somos uno y varios, bondadosos y malvados; esos grandes desconocidos que habitan en cada uno.

Pero estaba hablando del mal y decía que es tan pregnante(2) como el bien. Nos pringamos con el mal, como con el bien. Creo que ambos comparten por eso el mismo ser estético. Y por eso, estéticamente podemos sentir tan profunda y vivencialmente el mal como el bien. Y podemos implicarnos tanto en el uno como en el otro. Lo que nos abre por delante dos caminos absolutamente divergentes. Pero no es la estética lo que puede ayudarnos a distinguir uno del otro. Entonces ¿qué es lo que nos puede ayudar en la encrucijada? Claramente, la compasión(3), esa capacidad de sufrir el dolor del otro, la empatía, que puede detener mi brazo, mi lengua o mi mirada antes de asestar el golpe que herirá a otro. Estamos genéticamente diseñados para sentirlo. Pero…

Goya: El Tiempo devorando a sus hijos

Goya: El dios Cronos devorando a sus hijos

Pero no todos sienten compasión. Muchos que han sufrido maltrato se convierten ellos mismos en maltratadores. La peor tentación de las víctimas es que se sientan justificados para convertirse en verdugos de quienes les hicieron daño. Que con el paso del tiempo ya no serán los mismos, sino otros inocentes; y así el mal se sigue propagando. Tras de cada verdugo ha habido otro verdugo y, más allá del actual habrán nuevas víctimas. Por eso el tiempo devora a sus hijos y a la vez los reproduce como devoradores despiadados. Esa es la parte invisible y más horrible de la pintura de Goya: el destructor de sus hijos se está engendrando en ellos. Eso es el horror.

Leopoldo II de belgica

En la literatura de ficción tenemos “El corazón de las tinieblas” escrita por Joseph Conrad en 1899. La crónica de un descenso (en sentido doblemente simbólico) a los infiernos del horror absoluto. El autor lo sitúa en el Congo belga, en la época en que el inmenso territorio era propiedad privada de Leopoldo II rey de los belgas. Este ser abominable e hipócrita, se hizo pasar por benefactor de la humanidad y resultó uno de los mayores asesinos de la historia, sólo comparable con Hitler.

En 1977 Francis Coppola dirigió la película Apocalipsis now, basada en la novela de Conrad, pero situando la acción en el infierno de la guerra de Vietnam.

Aquí Copola fue más explícito que Conrad con el personaje central, el coronel Kurtz representado por Marlon Brando. En una escena terrible Kurtz lo explica así:

“Es imposible describir con palabras lo que esto significa, para los que no saben qué es el horror. Horror… El horror tiene cara y uno debe familiarizarse con él. El horror y el terror moral son tus amigos; de lo contrario, se convierten en enemigos espantosos. En enemigos de verdad.”

Hay que darse cuenta de que lo que dice aquí Kurtz (quien está entregado al mal) es lo mismo que más arriba he dicho que debería hacer una víctima: mirar cara a cara al horror,  para interrumpir el ciclo infernal. Pero mirar a la cara al horror es muy peligroso. Sólo puede hacerse durante poco tiempo; porque, como nos avisó Nietzsche, mientras miras al abismo, el abismo te está mirando a ti. Por eso hay que tomar rápidamente una decisión: o por la libertad o con los liberticidas. Sólo implicándose activa y positivamente es posible superar la condición de víctima y convertirse en superviviente. Fijaos que también Sun Tzú(4) dice esto mismo acerca del uso de las armas: Procurad no usarlas, porque tienen mal futuro. Pero si no queda otro remedio, salid de ahí rápido, porque el tiempo tiene efectos terribles cuando se permanece dentro del marco de la violencia.

La escena de Kurtz se encuentra aquí en la posición 2:38 (vídeo El precio de la Libertad, capítulo 2) (5)

_____
(1) Ver Jaspers: La situación límite.
.

(2) Ver Pregnancia: más allá de la Gestalt.

(3) Ver Yo no mato, yo ejecuto.
.

(4) Ver Sun Tzu, citas.
.

(5) Ver la serie de vídeos El precio de la Libertad.

Anuncios
Estándar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s