poder

Diferenciar el bien del mal

Masaccio. Expulsión de Adán y Eva

Masaccio. Expulsión de Adán y Eva

“Tomó pues, Yavé Dios al hombre, y le  puso en el jardín de Edén para que lo cultivase y guardase, y le dio este mandato: “De todos los árboles del paraíso puedes comer, pero del árbol de la ciencia del bien y del mal no comas, porque el día que de él comieres, ciertamente morirás”.  (Génesis 2.15-17)

Nunca he entendido que aprender a diferenciar entre el bien y el mal sea considerado un pecado, salvo para quienes pretenden mantener ocultas sus malas acciones. Vale que Adán y Eva habían desobedecido a Yavé Dios. Pero, de qué se trataba entonces: ¿de crear al hombre a su imagen y semejanza (capaz, por tanto, de diferenciar entre el bien y el mal) o de crear siervos estúpidos y obedientes? En esto parece que las cosas no han cambiado. Alcanzo a vislumbrar la sabiduría de este párrafo del Génesis. Pero no soy capaz de identificarme con un creador como el que aquí se presenta ante nosotros.

Ser artista hace de una persona un creador. El artista tiene sobre los demás el poder de transmitir el sentido que pone en su obra(1). Pero eso no le convierte en buena persona. Tampoco el crear un universo tendría por qué hacer de su Creador un buen padre. Y es que, en muchos casos, quienes tienen poder no suelen destacar como buenas personas(2).Para diferenciar el bien y el mal no sirve la Estética.  Porque algo puede ser bello y maligno, como se cuenta en la historia de Luzbel, el ángel más bello, convertido en príncipe de las tinieblas.  Tampoco la estética existencial(3), que lleva a actuar instintiva y libremente, es garantía de hacer el bien a los demás.

La pregnancia(4), constituye el ser estético, en tanto que ser impregnado a la vez que ser pregnante. Impregnación de lo posible que se oculta bajo lo evidente. Pero esa magia inherente al fenómeno estético, puede devenir magia blanca tanto como magia negra(5). No saber esto me ha llevado a cometer los errores más graves de mi vida y pagar sus consecuencias. Aunque siempre queda la posibilidad de aprender de los errores.

De diferenciar el bien y el mal trata la Ética. Aunque escribir tratados de ética tampoco libra a un hombre de corromperse(6), como sucedió con Séneca, considero uno de los padres de la Ética.

Poder diferenciar bien malY es que históricamente, la diferenciación entre el bien y el mal ha emanado del poder. Y quien ejerce el poder tiene la tentación de colocarse por encima del bien y del mal, porque el poder consiste en seleccionar posibilidades, y eso supone establecer un marco de posibilidades. Con lo que quien lo hace queda fuera de ese marco y del corte en buenos y malos de los que están contenidos en él(7).

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(1) Ver el Poder del teatro.
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(2) Ver Podemos, pero no debemos.
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(3) Ver Estética existencial
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El concepto de Pregnancia en Oteiza enriquece la Ley de la Gestalt.

(5) Ver que La magia puede ser blanca o negra.

(6) Ver El poder de la estupidez.
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(7) Ver la paradoja de estar dentro y fuera del marco: Paradojas: Se acabaron las alegres y confiadas mañanas.

Acerca del poder inteligente, ver Luhmann: el poder.

Acerca de la historia detallada del business entre Eva y Yavé, ver La mujer que al pecar nos hizo racionales.

Ver otras entradas sobre el tema del bien y el mal

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