Sherezade: pregnancia matricial

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Cuentan que Sherezade se ofreció para desposarse con el rey Shahriar, consciente del destino inexorable que le aguardaría tras su noche nupcial.

El rey estaba preso en un círculo infernal; obligado a repetir cada noche la secuencia dramática que había desencadenado su locura. Hacer el amor con la mujer que amaba, ser traicionado por ella y decapitarla; todo en la misma noche. Y repetir lo mismo cada día con una virgen distinta, en una rueda sin fin, que a la vez era su condena y la de otras inocentes muchachas condenadas  al sacrificio cuando saliera el sol.

El funcionario encargado de suministrar vírgenes al rey, estaba desesperado por su tarea. Viendo la angustia que le afligía, su hija Sherezade le dijo: “Padre mío, preséntame al rey y no te preocupes por mí”. Así lo hizo. Cumplidos los esponsales y cuando el rey se disponía a dormir, Sherezade le rogó que le permitiese contar un cuento a su hermanita como hacía cada noche. El rey accedió y Sherezade empezó a contar una historia que de inmediato cautivó la atención del monarca. A medida que la historia proseguía, daba lugar a nuevos y sorprendentes relatos que fluían uno tras otro sin que el rey se perdiese palabra. Hasta que, súbitamente, ella vio que amanecía y discretamente se calló.

Cuando esa mañana el padre se presentó ante el rey con la mortaja dispuesta para su hija, se sorprendió mucho de que el rey despachase los asuntos, sin dar la temida orden de cada mañana. Así transcurrió el día y, al llegar la noche, el rey mismo pidió a Sherezade que continuase el relato que había quedado interrumpido en lo más interesante. Y de nuevo aquella historia condujo a otra aún más maravillosa, hasta que, de nuevo en el momento culminante, Sherezade se calló porque el sol irrumpía en el cielo.

Y así transcurrieron mil y una noches. En ese tiempo, Sherezade tuvo tres hijos del rey y presentándose con ellos ante él, se arrodilló y le pidió perdón porque ya no tenía más historias que contar. Pero el rey había cambiado en ese tiempo. Ya no era el loco sediento de sangre, porque amaba a Sherezade y a sus hijos. Así que esta historia, la historia marco de Sherezade termina bien. Pero ¿por qué tenía que terminar bien?

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La ruptura del ciclo

Estéticamente se entiende…
En el ámbito de lo estético es muy clara la estrategia de Sherezade. El rey se encuentra preso en un círculo cerrado (1), como alguien encadenado a una noria. Sherezade interfiere ese movimiento circular cerrado, con el movimiento fluido, no-repetido, irregular y discontinuo de sus relatos. Fijaos con qué delicadeza muestra Matisse ese fluir del relato que atraviesa los marcos existentes, abriendo posibilidades y dejándolas abiertas. Con el paso del tiempo, Sherezade va creando un nuevo marco de libertad e ilusión; con un sentido vital, del que carecía el rey, encadenado como estaba al borde del abismo.

El relato de Sherezade funciona como el hilo de Ariadna, facilitando al Rey salir de su laberinto(2).

El relato de Sherezade es como la música, que repite sin repetirse, donde cada nueva secuencia nos resulta familiar y a la vez sorprendente. Facilitándonos reconocer la vida auténtica -no rutinaria-y reconciliarnos con ella.

De la posibilidad abierta en el relato, a la trascendencia social
Sherezade abre, dentro del relato, unas posibilidades que, al quedar interrumpidas, trascienden el marco(3) de la historia que está contando, moviendo el punto de vista del Rey a un punto exterior al marco(4) de la precaria relación social entre Sherezade y él.

bebe_interroganteComo el niño de 8 meses(5) que, al arrojar su osito, traspasa al adulto la responsabilidad de recuperarlo, así también Sherezade, al interrumpir su relato, traspasa al Rey la posibilidad de que las posibilidades abiertas en él se hagan realidad.

Contraparadoja
Sherezade involucra al Rey en una contraparadoja. Ante la paradoja de que el rey le corte la cabeza, Sherezade corta el relato, como diciendo dulcemente al Rey: “Puedes matarme“. Así, ella hace justamente lo que quiere evitar, cortando la narración que la mantiene viva. Ahora el Rey se encuentra ante una doble paradoja: para oir el final, no puede matar a la narradora. Demorará la orden a la siguiente noche, y durante mil noches más. Y en el trayecto, se curará de su locura.

Pregnancia
Los cuentos de Sherezade, como todas las obras de arte poseen la pregnancia de lo que les falta y sólo el espectador puede poner de su parte, impregnándose (comprometiéndose) en el relato. Pero la determinación del Rey de matar a la narradora al terminar la noche, se vuelve contra él. Debe salirse del cuento, protegiendo a la narradora para encontrarla intacta la noche siguiente.

Esto es inteligencia femenina –pregnancia matricial– no destructiva, sino protectora(6). ¿De qué otra manera podía resolverse aquella situación?

La trascendencia del relato es social, porque las posibilidades de la ficción dependen de que Sherezade siga viva para continuar su relato. El rey, espectador de la historia, se convierte en protagonista de la misma. Y las historias de magos y marinos y ladrones se han convertido en la historia de Sherezade y el Rey. Esto es magia.

Comparad esta historia con la de Wendy(7). Ambas tratan de la magia. Pero cuando Wendy renuncia a ser Wendy, se condena a girar atada para siempre a un Sr Darling. Por el contrario, Sherezade es la heroína capaz de salvar al rey que no quería crecer, llevándole por los aires a través de mil jornadas, hasta el país de nunca-jamás, que ella convierte mágicamente en la tierra aquí-y-ahora. Sherezade es la Wendy que no quiere ser la Sra Darling; y salva a Peter Pan y a sí misma y a las otras chicas a las que ni siquiera conocía. Sé de qué hablo, pues yo mismo pasé media vida buscándola; y mereció la pena, hasta que me encontró.

_____
Van Gogh: Rueda de presos (1) Ver Abierto y cerrado, en la rueda de presos de Van Gogh.
.

(2) Ver Laberinto, Minotauro y Ariadna.

Acerca del estar encerrado, ver también Dentro y fuera.

(3) Sobre la función del marco de la situación en la ficción y en la vida real, ver Goffman: marcos de referencia.

(4) Ver acerca de la importancia de Un punto de apoyo exterior al marco.

(5) Ver El origen de la magia en el niño.

 

(6) El concepto de lo femenino como “matricial” se lo debo a la escritora franco-israelí Bracha Ettinger.

(7) Para una historia contraria a la de Sherezade, ver Wendy, amor imposible.

Ver también Resiliencia ¿despiadada?.

4 comentarios en “Sherezade: pregnancia matricial

  1. Genial! Encontrar a Sherezade, ella o él, es lo mejor!! Y saber dejarte encontrar.
    Gracias por compartir tu reflexión que brota de la vida, loli

    1. Sherezade es la mediadora con el más-allá, como Virgilio acompañando a quien desciende a los infiernos; pero es mucho más, porque ella se involucra, apuesta su vida. Un abrazo.

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