filosofía

La idea estética

ideaLa idea es el inicio del ser estético y el inicio de su dramática historia.

Oteiza explicó el ser estético utilizando conceptos fundamentales de la filosofía clásica: las ideas,  la materia y los sentimientos. O, como también recordó, seres ideales, seres materiales y seres vitales. Estos serían los tres componentes que intervienen en la generación o creación del ser estético

En una primera fase, el artista construye el ser plástico, aplicando una idea a la materia. En la segunda fase crea el ser estético presionando (modificando ligeramente) ese ser plástico con sus sentimientos o emociones.

También se refirió al ser ideal como forma, en el sentido que ya tenía en Platón. Ideal significa algo abstracto, sin nada material, un objeto idealizado y probablemente deseable, que existe en la mente como un concepto o imagen. Al definirlo como forma está aludiendo a una estructura interna o regla que establece su composición. Considerarlo como regla o norma me parece muy interesante.

Por ejemplo, un cuadrado, un círculo, un triángulo y una tríada son ideas, formas o conceptos simples; y pueden definirse por una regla o fórmula de composición. Así el círculo es el conjunto de puntos situados a la misma distancia de un punto central. Un triángulo es un polígono de tres ángulos. En música, una tríada es un acorde de tres notas.

Esto nos lleva a considerar la idea como relación (1).

Platón escribió en su Teoría de las ideas que las ideas son inmateriales, absolutas, universales, perfectas, infinitas, eternas, individuales e inmutables. Establecía así un dualismo -y antagonismo- entre el mundo de la materia y el mundo de las ideas.

El concepto platónico de Idea es muy importante, porque para él la idea (por ejemplo la idea de un círculo) es absoluta, perfecta, etc. Mientras que cualquier materialización de la misma (por ejemplo una rueda) es imperfecta; sólo una aproximación, apenas una sombra de la Idea.

Digo que esta concepción de Platón es importante porque durante más de veinte siglos se ha mantenido como dogma que el arte debía acercarse todo lo posible a esa perfección ideal. El arte moderno cuestionó tales dogmas que presidían las academias y conservatorios de occidente y acabó por derribarlos.

La teoría oteiziana del ser estético es una alternativa al dogma de que el arte debía acercarse tanto como fuera posible al ideal. Por el contrario, plantea un paso intermedio en el proceso artístico: la materialización de la idea, con todos los defectos que Platón atribuyó a los seres materiales. Y, en vez de buscar desde ahí su perfeccionamiento hasta el infinito, propone la estrategia contraria: involucrase existencialmente en la obra, “mojarse” con ella e impregnarla de los sentimientos propios del artista. En una palabra, fusionarse espiritualmente con ella, hacer el amor  con la obra. Esto es, humanizar la idea en la materia en vez de idealizar lo humano en la obra de arte. Por eso el arte moderno es un humanismo, mientras que el arte griego estaba en última instancia sometido a los dioses y destinado a su propia destrucción a manos de fanáticos de otro dios “verdadero”.

Destinado a ser humanizado, el “ser plástico”, resultante de la unión de la idea y la materia, está por ello dotado de plasticidad, para que facilite al artista vaciarlo un poco de ideal, transformándolo así en espacio y tiempo receptivos, habitables para el ser humano mortal, frágil y efímero, con sus miedos, deseos, sentimientos y emociones contradictorias.

Y eso es el ser estético, algo sutil e ingrávido, frágil y gentil suspendido temporalmente entre la vil materia y la idea sublime, entre la tierra y el cielo. O el infierno…

¿Es posible un arte sin ideas? Parece que sí. El que resulte de la pura expresión de sentimientos y emociones: las formas extremas de arte gestual, cinetismo o expresionismo. En ellas el artista se expresa espontáneamente; o trata de hacerlo, dejando en suspenso sus ideas, pensamientos y palabras. La cuestión es si lo consigue. Porque hasta en la ausencia de método se pone de manifiesto un método. Si uno piensa “no quiero pensar” ya está pensando. Si dice “no hay que utilizar ninguna regla” ya está introduciendo una regla, una idea. La idea siempre acaba por aparecer, porque hasta la nada (2) es una idea. Lo que nos lleva de regreso a Oteiza.

_____
(1) Ver La relación.
.

Y Entrevista a Oteiza sobre ser estético y vacío trascendente.

Ver también Ser estético: encuentro en la segunda fase.

(2) Ver La nada.

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