cerebro

Homínidos: golpe a golpe

Cómo aprendieron a descubrir lo invisible, oculto tras lo evidente.

Un chimpancé educado por humanos junto a un niño, espabila antes que el niño. Pero pronto se queda atrás. ¿Qué sucedió al antepasado de ambos para que algunos descendientes llegasen a pensar y otros no?

Un animal siempre se encuentra en una situación(1). Lo que los pensadores existencialistas descubrieron en los seres humanos, es aplicable a todos los que poseen un sistema nervioso, desde un gusano a un premio nobel.

¿Qué significa vivir en una situación? Que uno depende de lo que percibe a través de sus sentidos y de sus experiencias anteriores. Esto es, de las asociaciones que haya hecho su cerebro en cada situación y de su resultado, bueno o malo. Para los animales, las experiencias que han vivido, tienen sentido, porque en ellas les ha ido bien o mal. Las situaciones nuevas y desconocidas suponen que serán malas(2); por si acaso, hasta que se demuestre lo contrario.  El miedo guarda la viña.

Su espacio no se limita a lo que tienen delante, porque en su cerebro unos fragmentos conducen a otros, como en una tela unos hilos llevan a otros. Por eso un perro puede encontrar el camino de regreso a casa. Y una paloma navegar siguiendo las estrellas (en su memoria tiene un mapa del cielo).

Lo mismo les sucede con el tiempo. Los animales anticipan el futuro, porque  en su memoria se han guardado sensaciones que sucedieron antes, junto a otras que sucedieron después. Por eso los caballos echan a correr monte abajo cuando los humanos aún no saben que se aproxima la tormenta. Es que el caballo ha olido el ozono que produce la electricidad que la acompaña.

Así que si digo que los animales no ven lo invisible que se oculta bajo lo evidente, me refiero a que se encuentran encerrados en su marco de referencia(3) inmediato, aunque ese marco sea un modelo ampliado en el espacio y en el tiempo por sus experiencias anteriores (y acaso también por sus genes).

Entonces ¿qué pasó para que ese marco se rompiera?

Confieso que esta pregunta me ha tenido perplejo muchos años, hasta que me ayudó el bebé que a los 8 meses empieza a tirar cosas al suelo(4).

Ese bebé también está atrapado en su situación-con-el-juguete. Pero tiene la intuición de aniquilar el juguete; y así, paradójicamente, vuelve a encontrarlo. La experiencia le resulta tan fascinante que la repite hasta la extenuación. Como resultado, adquiere la conciencia de la persistencia de los objetos, los cuales siguen existiendo aunque no se encuentren a la vista.

Todos los bebés hacen eso y las crías de chimpancé o gorila no, porque sus genes les diferencian. La historia de esa diferencia nos remonta unos millones de años atrás.

Hace varios millones de años
Como he relatado en el vídeo de cabecera, los simios centroafricanos se encontraron en una situación límite(5). Sin árboles, malamente en pie, pero con sus manos libres sin tener que andarse por las ramas, se encontraron en la siguiente situación: Necesitaban comer para sobrevivir, pero no encontraban comida; o si la encontraban, les resultaba inaccesible. Incluso la carne de animales muertos se la comían los carroñeros que corrían más y eran temibles enemigos.

hueso_3Sólo quedaba la que otros no podían alcanzar, porque estaba oculta y protegida por una cubierta acorazada, como la cáscara de los frutos secos,  la dura piel de un cocodrilo o el revestimiento óseo que impedía acceder a la médula del hueso.

Lo que había ante ellos era la comida. Pero a la vez, no era comestible. Lo que tenían al alcance de la mano, era justamente lo que impedía alcanzarla. Una paradoja. Lo invisible,  oculto y protegido por lo evidente. Se trataba de una puerta metafísica(6), un obstáculo insalvable para las garras y dientes de cualquier animal. Y sobre todo, un obstáculo insalvable para su cerebro.

Sólo si ese obstáculo era eliminado, la comida se haría presente. Se requería un acto de magia(7). -el primero de todos, el inicial- hacer desaparecer lo que tengo entre manos para que aparezca lo que se encuentra más allá. Hay que vaciar el hueso para que aflore la médula. Hay que rasgar la cortina del misterio (de la piel del cocodrilo) para llegar a su carne. Abrir la cáscara para encontrar el grano.

¿Cómo llegaron a hacerlo? Porque en lo más oscuro amanece: en aquella situación límite, dispusieron de sus manos liberadas de los árboles. Y de sus hemisferios cerebrales capaces de controlar sus manos por separado. Cómo sucedió lo cuento en este otro post(8).

Estamos tocando el origen del lenguaje, del pensamiento, la poesía y el arte. Miguel Angel explicó que, para hacer una escultura, él lo único que hacía era quitar del bloque de mármol todo lo que sobraba, hasta que aparecía el David, por ejemplo.

Así es como empezamos. Rompiendo un hueso a pedradas. Golpe a golpe. Verso a verso:

_____
(1) Ver Situación e ideas salvajes

(2) Ver Goldberg: Novedad y rutina en el cerebro

(3) Ver Goffman: marcos de referencia

(4) Ver  Lo metafísico

(5) Ver Jaspers: La situación límite

(6) Ver El origen de la magia en el niño

(7) Ver El acto de magia: el Prestigio

(8) Ver ¿Qué nos diferencia de los animales?

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One thought on “Homínidos: golpe a golpe

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