marco

¿Salirse de la cuadrícula?

ww¡Estoy dentro
……….y fuera del juego
a la vez…
…………….y lleno de asombro!
.

En el post anterior La cuadrícula y lo que hay debajo (1), contaba que, de niño, mi padre me regaló una hoja transparente cuadriculada que me pareció mágica, porque con ella era más fácil dibujar. Pero con el tiempo descubrí que esa cuadrícula contenía una paradoja(2). Que usarla era bueno y malo a la vez. Y que lo mismo sucede con todas las cuadrículas, reglas, leyes y medidas.

Un poema de Whitman trata de cuadrículas y de lo estupendo que es escapar de ellas:

Cuando escuché al docto astrónomo,
cuando vi ante mí ordenadas en columnas
las pruebas y las cifras,
cuando desplegaron mapas celestes
y tablas de sumar, dividir y medir,
cuando escuché al astrónomo discurrir
entre aplausos de la sala,
…..me sentí de pronto cansado y enfermo;
pude escabullirme de mi asiento y me fui
a caminar solo,
en el húmedo aire de la noche,
mirando a ratos,
………..en silencio perfecto a las estrellas.
.
……………………Walt Whitman

El poema describe exactamente, cómo la ciencia [y la Técnica y las Reglas y el Derecho] pueden separarnos de la vida: si el conocimiento toma el poder absoluto, no dejará sitio para otras cosas, como los sentimientos. Los significados abstractos y generales sustituyen a lo particular, individual y conectado: a lo existente. La ciencia y la técnica limpian de adherencias a objetos y sucesos; y, especialmente, los limpian de humanidad(3).

Pero las personas son una parte esencial de cada situación, porque se encuentran en ella; se sienten afectadas e involucradas en ella. Así reconocen que esa situación tiene sentido(4). Y ese es el punto de partida de toda experimentación y de toda investigación científica. ¿Porque si algo carece de sentido, para qué perder el tiempo con ello?

Por eso Walt Whitman, que es un optimista incurable, se escabulle de la conferencia del astrónomo, repleta de cifras y mapas; y de un mapa celeste, que no es el cielo al que mira el poeta mientras la humedad de la noche se le pega a la piel.

Cuando un artista nos pone ante una cualquiera de sus obras, lo que encontramos es una combinación única de muchos ingredientes, donde no se ha perdido -sino reforzado- el sentido que él experimentó mientras la creaba.

Walt va más lejos, porque utiliza sus poemas como herramienta espiritual(5) para ayudar al lector a sumergirse en la realidad:

Desnudo y desgarro todo lo conocido
y a todos los hombres y mujeres los empujo conmigo hacia
lo desconocido.

En la práctica, sus poemas son una obra de ficción, que nos describe un mundo que puede resultar terrible, pero también maravilloso, siempre que nos atrevamos a penetrar en él y a con-penetrarnos con las personas que habitan en él:

Aquel que camina una sola legua sin amor,
camina hacia su propio funeral.

Sin embargo, caminar con amor no hace que el camino sea de rosas:

Yo soy entrenador de atletas. (…)
El muchacho ideal para mi, (…)
amará a su novia
y comerá alegremente su ración.
El amor no recompensado y el desprecio
le herirán más que el acero afilado.

Ya he dicho que era un optimista. Enamorarse del Amor o de la Libertad (por no hablar de la Patria) también suelen conducir al infierno. Ya nos lo avisaron los antiguos griegos: Cuidado con los dioses; que, cuando no por venganza, por diversión, son un peligro para los mortales.

Jorge Oteiza, gran admirador de Walt, avisó que el salto metafísico no debe durar mucho: hay que volver a pisar tierra(6).

Con todo, seguimos necesitando a Walt Whitman. Y a otros como él, que nos animan a sacar chispas de este duro pedernal que a veces es la vida.

Se fue hace poco más de un siglo, pero dejándonos este mensaje:

Me doy al barro para crecer en la hierba
que amo.
Si me necesitas aún, búscame bajo las suelas de
tus zapatos.

Walt Whitman vivió entre 1819 y 1892. En 1850 empezó a escribir el libro de poemas “Hojas de hierba”, que continuó recorriendo -reviviendo- hasta su muerte.
_____
(1) Ver La cuadrícula y lo que hay debajo.
.
(2) Ver Paradojas: Se acabaron las alegres y confiadas mañanas.
.

(3) Ver el comentario de Maite a este post.

(4) Ver Viktor Frankl: en busca del sentido.

(5) Ver Inteligencia espiritual.
.
.
(6) Ver El salto metafísico de Jorge Oteiza.

Otros posts sobre Walt Whitman:
Whitman (extractos).
.
.
y también El misterio y la llave.

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2 thoughts on “¿Salirse de la cuadrícula?

  1. ¿La ciencia limpia los objetos y sucesos de humanidad? No estoy de acuerdo. Muchas veces los convierte en deslumbrantes a los ojos humanos. A mi me ocurre lo contrario que a Whitman. Después de oir a los astrofísicos, mirar el cielo se convierte en algo mucho más maravilloso.

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