cerebro

¿Qué perdió nuestro cerebro al hacerse humano?

Contornos ilusorios250_animLa aparición de nuevas funciones en la mitad izquierda del cerebro, se hizo a costa de desechar funciones anteriores, comunes en otros animales. Gazzaniga y otros1 lo descubrieron en 1999 al estudiar las diferencias entre ratones y humanos en la percepción de contornos ilusorios.

Durante millones de años de evolución desde primates a humanos, el cerebro de los homínidos aumentó de tamaño, especialmente en su parte delantera, frontal. cerebro_hemisferios_manosY también cambió el funcionamiento de una mitad del cerebro, el hemisferio izquierdo (HI) que controla la mano derecha. Es comprensible, por las nuevas funciones que empezó a desempeñar la mano derecha (en los diestros) en el manejo de instrumentos.

Esos cambios hicieron posible el desarrollo del lenguaje humano, simbólico y articulado. El lenguaje facilitó establecer relaciones sociales más complejas. También el pensamiento (hablar consigo mismo). Y la articulación del pensamiento simbólico nos hizo racionales, o sea, lógicos.

Fue una revolución. Pero la naturaleza es “cautelosa”; juega al azar, pero con varios boletos. Por eso existe la simetría. El cuerpo de los vertebrados tiene dos partes bastante parecidas, a izquierda y derecha2. Y el cerebro tiene dos hemisferios izquierdo (HI) y derecho HD. Ambos hacen casi las mismas cosas y además se comunican entre sí para sustituir al otro o complementarlo cuando es necesario.

Mientras las nuevas funciones se implantaban en un hemisferio, el otro (HD) siguió ocupándose de lo que venía haciendo desde los insectos: responder rápidamente a lo nuevo3. cerebro_hemisferios_Flor_250La derecha (HI) es más pausada y rutinaria. Por eso este lado se ocupó del manejo de los instrumentos y armas ofensivas. Y de la articulación de respuestas complejas que requieren más tiempo.

La derecha cierra lo que la izquierda abre
Creo que esta fórmula podría resumir la revolución conservadora que nos hizo humanos. La derecha (HI) se especializó en cerrar (realizar y ejecutar) lo que se abría por la izquierda.

El hemisferio izquierdo se encontró con mucho quehacer, como se demostró durante los millones de años que duró la evolución de los homínidos. Ordenar el espacio y el tiempo; separar, particionar, delimitar, cerrar espacios, enmarcar, clasificar. Paso a paso, golpe a golpe, siguiendo un ritmo, con medida. Enseñar y aprender procedimientos efectivos, repitiendo y depurando una técnica.

De todo eso se ocupó la mano derecha con su hemisferio izquierdo (HI), eliminando las funciones preexistentes. Siempre quedaba el otro (HD) para seguir haciendo lo que hacía antes: tomar las cosas tal cual se presentan: sin intermediarios, en su particularidad inmediata, aquí y ahora. ¿Seguir como antes? Sí y no. Físicamente el HD seguía siendo como el de otros primates. Pero con un nuevo HI tan diferente, la relación entre ambos hemisferios ya no podía ser la misma; se hizo necesariamente más compleja. Menos pacífica. Apareció el problema de quién manda. El yin y el yang 4; la lucha entre opuestos5.

La supervivencia requiere que cerebro resuelva sus diferencias de manera armoniosa. Pero no siempre es así. Por ello, con la humanidad no sólo emergieron el lenguaje, el pensamiento y la lógica. También la esquizofrenia6, las psicosis y, lo que es peor, la maldad específicamente humana.

El cerebro escindido
cuerpo callosoLos hemisferios cerebrales se encuentran conectados por un haz de 200 millones de fibras nerviosas, conocido como cuerpo calloso. Es la vía por la que los dos mitades del cerebro resuelven sus crisis de convivencia7 (o por las que uno acaba dominando al otro).

cuerpo calloso excisionEn 1942 se llevó a cabo una operación quirúrgica para seccionar el cuerpo calloso de un paciente aquejado de una grave epilepsia. Durante los siguientes 20 años, unas 60 personas fueron sometidas a la misma intervención antes de quedar definitivamente descartada.

Sperry

R. W. Sperry

Los pacientes, una vez recuperados, no parecían mostrar secuelas. No obstante, el cirujano responsable pidió al neurólogo Sperry que investigase posibles secuelas psicológicas. En 1981 Sperry obtuvo el Premio Nobel de Fisiología o Medicina por los descubrimientos de ambos acerca de las diferencias funcionales de los hemisferios cerebrales.

Gazzaniga

Michael Gazzaniga

Los contornos ilusorios
A la investigación se incorporó el psicólogo Gazzaniga, que siguió estudiando esos casos aún después de la muerte de Sperry. En 1999, junto con otros, investigaron la percepción por aquellos pacientes de los contornos ilusorios.

3 puntosConstataron que los animales, igual que los humanos, son capaces de reconocer formas vacías entre los fragmentos de otras. Por ejemplo, pueden reconocer un triángulo entre estos 3 “comecocos”.

Estas otras imágenes permiten ver una especie de rectángulo vertical u horizontal, dependiendo de la inclinación de los comecocos. Contornos ilusorios_vacio_V Contornos ilusorios_vacio_HAnimales como ratones, monos y personas, distinguen los rectángulos horizontales de los verticales. Y en el caso de tener el cerebro escindido, lo perciben igualmente, tanto si se presenta al campo visual de uno u otro hemisferio.

Sin embargo, si cada comecocos se presenta cerrado en un círculo, aparece una diferencia notable. Contornos ilusorios_cerrado_H Contornos ilusorios_cerrado_VLos animales con cerebro escindido perciben los rectángulos ilusorios lo mismo en uno u otro hemisferio. Por el contrario, los humanos con cerebro escindido sólo perciben estas figuras con el hemisferio derecho (HD). Con el HI ven los círculos, pero no reconocen las figuras negativas que hay entre ellos.

Aún a los humanos con cerebro intacto, nos cuesta más ver una figura entre esos círculos cerrados; y si llegamos a verlos –con dificultad- es porque nuestro hemisferio izquierdo recibe del derecho esa información distinta. Que le haga más o menos caso, es otro cantar, dependiendo de cada persona.

Los investigadores concluyeron que la función en la que está especializado el HI –interpretar, ordenar y dar sentido a los fragmentos de realidad, se ha logrado al precio de perder la capacidad que compartía con otros animales para formar totalidades a partir de fragmentos.

Este descubrimiento es importante, porque facilita una hipótesis sobre la naturaleza de la mente humana, como resultado de dos estrategias perceptivas diferentes en cada hemisferio. Y no sólo diferentes, sino opuestas y complementarias.

Un lado de nuestro cerebro (HD) nos presenta una realidad abierta a múltiples interpretaciones posibles. La otra (HI) establece un cierre o marco8 a la situación, interpretándola, es decir, clasificándola y ordenándola; pero también excluyendo otros significados.

Gazzaniga y sus colaboradores llamaron al HI el “intérprete”, porque da coherencia a lo recibido. Incluso dijeron que era “creativo” porque inventa falsos recuerdos. También podrían haberle considerado “censor”. Porque su tarea es más la de descartar posibilidades. Él decide lo que “existe” y lo que “no existe”. Excluye posibilidades presentadas por el HD, convirtiéndolas en posibilidades negadas 9.

Este lado del cerebro que nos ha hecho humanos, también nos ha hecho inhumanos. Los animales podrían prescindir de la conexión entre hemisferios (e incluso de partes de uno de ellos) porque ambos son redundantes. Pero los humanos necesitamos de ambos, porque son diferentes y para que mantengamos la cordura, ellos tienen que colaborar.

Sin un hemisferio derecho que compense la rigidez distante, positivista y racional del HI, el cerebro se convierte en Procusto10 el Recortador. Y las personas, en reinas de hielo, como la madrastra de Blancanieves.

Porque nuestro hemisferio derecho es esencial para abrir la razón al sentido de totalidad en sus múltiples conexiones. Para sentir la pregnancia 11 de lo insignificante. Para ver lo invisible bajo lo evidente. Para involucrarnos en una situación. Para abrirnos al arte y afrontar lo nuevo desde la estética existencial. En resumen, para tomar conciencia de la trascendencia de cuanto existe.

Y a la inversa, el hemisferio derecho también necesita del lado racional y lógico12. Porque necesita límites13. Sin límites, el lenguaje humano desaparece. Se pierde el uso de la razón, del conocimiento de las cosas y de sus causas, del encadenamiento de sucesos y de cualquier orden formal o jerárquico. El sujeto queda reducido a la experiencia del cielo o del infierno14. O de ambos sucesivamente.

Aún estamos lejos de comprender qué es lo que nos hace humanos e inhumanos. Pero hace treinta siglos ya había personas que atisbaron que tiene que ver con la armonía y el equilibrio -con el acuerdo- entre partes opuestas15.

Y en ello seguimos.
_________________________
(1) Illusory Contour Perception and Amodal Boundary Completion: Evidence of a Dissociation Folloving a Callosoctomy. Michael S. Gazzaniga, Corballis, Fendrich, Shapley in Journal of Cognitive Neuroscience, vol 11 (1999). Investigación y Ciencia. Temas 28 (2002) (pág. 44-50).

(2) Ver Izquierda y derecha.
.

(3) Ver Lo nuevo
.

(4) Ver Yin: lo oculto femenino.
.

(5) Ver Unidad de los contrarios.
.

(6) Crow formuló la hipótesis de que la esquizofrenia es el precio que la especie humana paga por el lenguaje. T. J. Crow: Schizophrenia as the price that Homo sapiens pays for language: a resolution of the central paradox in the origin of the species. POWIC, Warneford Hospital, University Department of Psychiatry, OX3 7JX Oxford, UK. 1999

(7) Ver La extraña pareja que se disputa mi cerebro.

(8) Ver Goffman: marcos de referencia.
.

(9) Ver Posibilidades negadas.
.

(10) Ver El Procusto controlador que llevamos dentro.

(11) Ver Pregnancia: más allá de la Gestalt.

(12) Ver Un poco de lógica… borrosa, por favor.

(13) Ver Los límites.
.

(14) Jill Bolte Taylor es una neuróloga que sufrió una hemiplegia derecha (accidente vascular en el HI) y sin embargo, años después se recuperó y pudo contarlo. Jill_Bolte_TaylorPuede verse en una charla TED en este vídeo en inglés. También la transcripción en español. Por desgracia, otras experiencias similares son más terribles e indescriptibles.

(15) Ver El Sentido en Heráclito y Lao-Tse.

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7 thoughts on “¿Qué perdió nuestro cerebro al hacerse humano?

    • He pasado meses dándole vueltas para explicarlo; y al final estaba convencido de que no habría nadie que no se aburriera leyéndolo. Así que te lo agradezco de corazón.

      • Pues el texto fluye. Y gracias a las imágenes el lector siempre queda perfectamente situado. En tus posts, las imágenes casi nunca son un simple adorno, sino el complemento necesario del texto. Así que ¡chapeau!

  1. Anónimo dice:

    Fantástico, amigo. Estoy trabajando desde la psicología con estos conceptos y te aseguro que son de gran utilidad para las personas y les abren puertas…

  2. Cada vez que visito tu blog (y el mío) estos días y sigo viendo el mismo post, pienso que el título de este mes debería ser “¿Qué pierde nuestro cerebro en verano? Con una explicación a nuestra pereza nos sentiríamos más reconfortados…

    • En este caso, más que pereza es dificultad del tema: “Posibilidades negadas”, que más que un post merece un libro. Pero en cuanto consiga desenredar la maraña lo subiré. Un abrazo, JL

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