estética

Susan Sontag: Erótica del arte

Susan_Sontag_2016v“En lugar de una hermenéutica, necesitamos una erótica del arte”. (Susan Sontag)

Con estas palabras termina su ensayo “Contra la interpretación“, en 1964 (1).

Poco después, en 1971, Wolfang Iser citó esas palabras al inicio de su estudio sobre “La indeterminación como condición del efecto estético de la prosa literaria” (2). A continuación escribió su libro “El acto de leer“, publicado en 1976, el cual revolucionaría la comprensión de la conexión esencial entre la obra literaria y el lector.

Susan Sontag no era como Iser una teórica del lenguaje. Era una mujer de acción: escritora, directora de cine y teatro, activista política y lesbiana comprometida, capaz de ver lo que muchos hombres y mujeres de su tiempo no veían.

En este blog cito a menudo a Wolfang Iser por habernos abierto los ojos con su libro El acto de leer (3). Pero quien abrió los ojos a Iser, fue Susan Sontag con este ensayo que, como todo lo que hacía, era un manifiesto arrojado al mundo.

Casi medio siglo después, sus palabras resuenen como una trompeta, interpelándonos.

Contra la interpretación

El ensayo de Susan Sontag empieza con dos citas que nos ponen de inmediato en situación:

OscarWilde_La primera es de una carta de Oscar Wilde: “Son las personas superficiales las únicas que no juzgan por las apariencias. El misterio del mundo es lo visible, no lo invisible”.

Oscar Wilde sabía bien de qué hablaba. En el mundo moderno, lo visible se vuelve a menudo demasiado visible y nos ciega, ocultando lo invisible. Pero lo invisible es perceptible para quien sabe mirar y escuchar.

Willem de KooningLa otra cita es de Willem de Kooning, pintor expresionista abstracto en los años que siguieron a la II Guerra Mundial: “El contenido es un atisbo de algo, un encuentro como un fogonazo. Es algo minúsculo, minúsculo, el contenido”.

El contenido -de una obra de arte o de una relación amorosa- es demasiado pequeño para poder describirlo. Sólo puede encontrarse -como un fogonazo- como lo que me conmueve e impregna, porque siento que se refiere a mí y a lo que más me importa. Aunque ¿hay algo o alguien en mi vida que me importe? Esa es la cuestión.

Kooning buscaba el contenido, sin hacerlo explícito. Buscaba un encuentro con el contenido. Pero quedaba algo no menos importante: que el espectador de su pintura experimentase también su propio encuentro.

La excisión de forma y contenido

susansontag_400Explica Sontag en su estudio que Platón definió el arte como la imitación de una imitación. Y además, inútil; porque en una cama pintada no puede uno acostarse. Así el arte empezó a ser problemático y hubo que defenderlo. Cuando se intenta defender el arte, se llega a la idea de que algo como la «forma», está separado de algo como su «contenido». Y se termina considerando el contenido como esencial y la forma como accesorio.

Así habrían nacido los críticos o interpretadores: los encargados de analizar el “contenido” de las obras de arte. Para descubrir qué es lo que se esconde tras la forma, tras lo aparente que se ve o se oye. ¿Qué es lo que el arte “trata de ocultar”?

Porque detrás de un crítico puede haber un inquisidor interrogando a un sospechoso: -“Esto ¿qué significa? ¿Qué ha pretendido usted al pintar (o componer o escribir) algo como “esto“?

¿Cuántas veces Susan Sontag y Oscar Wilde oirían frases similares en la calle o en una comisaría de policía de EEUU: “Ese peinado (o esos pantalones -de ella-, ese abrigo de pieles -de él-) ¿qué significan? ¿Cuál es su propósito al exhibirse de esa forma?”

Cuando una sociedad niega ciertas posibilidades(4) no tardan en aparecen inquisidores. Ellos pintan un círculo de tiza alrededor de una persona -señalándola- porque su “forma” de comportarse no es la “adecuada”. La interpretación es también una “ciencia”; se llama “hermenéutica“. O se llamaba. Porque gracias a Sontag, Iser y los que les siguieron desde los años setenta, la hermenéutica ha venido a menos. “La interpretación es la venganza que se toma el intelecto sobre el arte” (S. Sontag)

La idea en que se basa la hermenéutica es que una obra de arte y la conciencia de un autor, lo mismo que cualquier objeto material, pueden analizarse objetivamente, desde fuera  -pesándolo, midiéndolo, radiografiándolo y troceándolo. Que no hay una diferencia esencial entre una piedra o un ser vivo (o don Quijote o las Meninas).

Hoy sabemos que la mejor manera de conocer a alguien no es hacerle una autopsia. Se conoce a una persona comunicándose con ella. Porque cuando dos personas hablan entre sí o hacen el amor, puede establecerse una conexión más completa, entre esos dos entes particulares, que aquí y ahora forman una totalidad concreta, existencial, aunque sea pasajera como el tiempo de un encuentro.

Sucede lo mismo en una obra musical, visual, narrativa o teatral. Porque la obra de arte es un intermediario en un acto compartido de comunicación social. No es como un instrumento o herramienta que fracciona o discrimina, sino que funde ambas partes formando una totalidad difusa; es decir abierta al mundo circundante.

No encierra en un círculo de tiza o en un símbolo la idea. Incluso si parte de una idea materializándola, lo que obtiene no es todavía una obra de arte. El autor aún deberá ponerle algo de sí, impregnarla con su propia situación y sentimientos(5).

María Bilbao: Peonia (2015)

Probablemente quitando, más que poniendo expresión. Haciendo el contenido menos ostensible, más “minúsculo” como dice Kooning, para facilitar ese encuentro con el espectador, el fogonozo que constituye su finalidad, en un concierto o en una exposición posterior; cuando el autor ya no esté.

Sontag no pretende que las obras de arte sean inefables, que no puedan ser descritas. Podrían ser descritas, pero la cuestión es cómo hacerlo. Para ello propone una mayor atención a la forma en el arte, más que a su contenido. Otro problema viene de considerar la forma artística como algo espacial, relegando así las formas artísticas que se expresan en el tiempo. También entre las artes temporales, otra excepción natural son las formas narrativas como el teatro, el cine o la literatura de ficción.

“Lo que ahora importa es recuperar nuestros sentidos. Debemos aprender a ver más, a oír más, a sentir más.(…) Nuestra misión no consiste en percibir en una obra de arte la mayor cantidad posible de contenido, y menos aún en exprimir de la obra de arte un contenido mayor que el ya existente. Nuestra misión consiste en reducir el contenido (6) a fin de poder ver en detalle el objeto.”

Sontag, Iser, Goffman y otros iluminaron una senda que desde entonces se ha recorrido sólo en parte. Cuando Sontag declara que “en lugar de una hermenéutica, necesitamos una erótica del arte”, es porque el arte comparte con la erótica el ser-social, resultante de comunicarse el sentido en una conexión emocional entre personas. Entre el autor y el lector, entre el músico y el oyente, entre el pintor o escultor y el espectador, entre los espectadores de un concierto; y aún cuando se encuentren separados por distancias de siglos, la obra de arte les une.

bebe8mesesLa obra de arte es la pregunta que al autor lanza para que el lector la responda. Como ese bebé que con sólo ocho meses lanza al abismo su juguete, creando un espacio, una pregunta en el aire, para que el adulto responda rellenando el vacío creado en su primer acto de magia compartida(7).

_____
(1) Descargar en español el ensayo de Susan Sontag: Contra la interpretación.

(2) Wolfang Iser: “La estructura apelativa de los textos” (1971). Puede leerse aquí en español.

(3) Ver en este blog acerca de Wolfang Iser: el acto de leer (1976).

(4) Ver Posibilidades negadas.
.

(5) Ver Ser estético: encuentro en la segunda fase.

(6) Ver Pregnancia: más allá de la Gestalt.

(7) Ver El origen de la magia en el niño.

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8 thoughts on “Susan Sontag: Erótica del arte

    • Interesante tema de debate. ¿Qué significa tener conciencia del abismo o del espacio o de algo? No estoy nada seguro; ni tampoco de lo que haya en la mente de un bebé. Sólo sé cómo se comporta. Piaget situó a la edad de 8 meses el inicio de la persistencia de objetos. Lo que digo es que el bebé crea en la práctica un vacío cuando tira el juguete. Al hacerlo, comunica al adulto un signo “cero“, una pregunta [?] sin contenido, que un adulto puede entender como “¿Dónde está lo que había aquí?” o “Y ahora ¿qué?” Pero no es el bebé, sino el adulto, quien pone ese contenido. Tampoco todos los adultos lo entienden. Pero creo que ahí está el inicio del “acto de leer”, de la comunicación específicamente humana en cualquier lenguaje, incluyendo los lenguajes (fabricados) del arte. Muchas gracias, Luis, por obligarme a pensar y expresarme con algo de precisión. JL

      • bubú dice:

        Suelo imaginar que el vacío, la convivencia con ese abismo en la conciencia, nos vuelve mas humanos. Pienso en la identidad como algo necesario para la supervivencia, pero no esencial. Sin un territorio de identidad (lo reconocible, lo “nombrable”) nos perdemos, como sugiere Luiso J. Pero una identidad exacerbada, nos convierte en bestias que no tienen espacio para reconocerse. El desequilibrio que produce el vacío, por llamarlo de alguna manera, es la fuente misma de la creatividad. Es la yema donde se produce la química, la diferencia para que algo nuevo aparezca. Es el pliegue en el que vive la creación artística y científica.
        El arte nos arroja a ese “Sí mismo/otro”, nos invita a darle un sentido distinto a lo que teníamos por seguro.

      • Y mientras lo contemplamos, el vacío también nos mira; y nos interpela. Algunos responden creando algo nuevo. Otros se quedan petrificados.

  1. Gracias, José Luis, por devolverme a Susan Sontag. Después de 5 años en la Facultad dedicada a destripar obras literarias, siguiendo las normas de las distintas escuelas interpretativas, mi instinto me aconsejó olvidarme de todo. Al poco tiempo conseguí volver a entablar una relación adecuada con la literatura. Dejé de ser una especie de CSI de la obra impresa. Por suerte no tuve una “cultura” similar en las demás artes, así que pude entregarme emocionalmente, eróticamente, a la pintura y a la música, sin tener que desintoxicarme previamente. Me quedo con esta frase de Susan Sontag: “la interpretación es la venganza que se toma el intelecto sobre el arte.”
    Perdona que no aporte nada a tu post. Sólo el testimonio de una víctima (rehabilitada) de la interpretación del arte literario.

    • Los “CSI”, claro, que reducían la erótica a “fluidos corporales”. No sólo torquemadas o policías homófobos de los 60 ¿también los había en Barcelona? Y ¿qué es eso de que no has aportado nada al post? Casi nada, el CSI. Y esa cita preciosa acerca del Intelecto como Procusto del arte literario (que se me había traspapelado y ahora incorporo).

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