contrarios

Simple y complejo

Isaak NewtonTuve un jefe que me decía:
Voy a hacerte una pregunta sencilla; y quiero que tu repuesta también sea sencilla.
Yo le contestaba: Pues va a ser difícil…
… porque las preguntas sencillas suelen tener respuestas complicadas.

Aquél hombre no era mala persona; y quizás por eso no llegó a despedirme. Aunque yo debía parecerle un poco raro.

Isaak Newton -el científico más reputado de la historia- me habría echado al instante. Porque él había escrito:

Newton Principia“Regla I: No deben admitirse más causas de las cosas naturales que aquellas que sean verdaderas y suficientes para explicar sus fenómenos. Ya dicen los filósofos: la naturaleza nada hace en vano, y en vano sería hacer mediante mucho lo que se puede hacer mediante poco. Pues la Naturaleza es simple y no derrocha en superfluas causas de las cosas”. (1)

Fue el mayor científico de todos los tiempos… hasta entonces. Pero en esto se equivocaba. Descubrió las leyes del movimiento de los cuerpos sólidos, tomados de uno en uno, lo bastante grandes y de velocidad lo bastante pequeña para hacerlos previsibles. En partículas muy pequeñas interaccionando muchas a la vez o a velocidades próximas a las de la luz, las leyes de Newton no sirven para comprender y menos para predecir.

Efectos del límite

Las causas tampoco bastan para explicar los efectos, cuando el proceso rebota en un marco que hace de límite. Las bolas en un bombo de lotería; las cartas de una baraja que se corta sucesivamente. billarIncluso una bola de billar, tan previsible según las leyes de Newton, se vuelve imprevisible al cabo de unos cuantos rebotes en el borde de la mesa(2). Los procesos que se doblan sobre si mismos(3), se vuelven azarosos e incontrolables.  La complejidad acecha aún en las situaciones más simples.

Hoy sabemos que la naturaleza hace muchas cosas en vano; que no las hace de una vez ni de manera simple. Y que derrocha, comportándose de manera exuberante, desproporcionada, lujuriosa y excesiva. Sólo de esa manera la vida se abre paso y se sostiene, encontrando equilibrios que duran mientras duran.

En los organismos vivos la complejidad aumenta con el tiempo, debido a la interación entre componentes de cada organismo y a la interacción de cada organismo con su entorno y con otros individuos. En ambos tipos de relación aparece el fenómeno de la comunicación y de los lenguajes que emergen con ella y la hacen posible. Así nuestros antepasados, además de matarse, aprendieron a insultarse (y a veces a ponerse de acuerdo).

Complejidad social

En las relaciones sociales aparece espectacularmente la complejidad. Y no sólo entre humanos o entre seres vivos. Aún en procesos químicos y físicos encontramos una “sociología”.

Ni tampoco hacen falta multitudes para toparnos con el caos. Bastan dos personas para enredarse en una relación turbulenta e imprevisible. Y qué decir, si en vez de dos son tres; pues, como descubrió Lady Di, “tres son multitud“.

En los fenómenos de la mente, las cosas tampoco son simples. Una causa apenas explica nada, porque en ellos siempre intervienen muchas causas distintas y contradictorias. Y cada causa contribuye a muchos efectos. Freud intentó construir un modelo simplificado de la mente, inspirado por la ciencia de moda en su época: la termodinámica. Pero también la termodinámica cambió cuando en 1965 Prigogine descubrió que se creaban nuevas estructuras en procesos químicos caóticos(4). Parecía impensable que lo simple emerja de la complejidad. Y sin embargo era inevitable llegar a darse cuenta, desde que Darwin descubrió la evolución de las especies.

La navaja de Ockham

La frase de Newton citada más arriba se refiere a lo que ya en esa época se conocía como “la navaja de Ockham” por el filósofo y fraile franciscano inglés Guillermo de Ockham (1280-1349):

En igualdad de condiciones, la explicación más sencilla suele ser la correcta

La navaja de Ockham resultó bastante útil “para afeitar la barba de Platón”; esto es, simplificar teorías demasiado complicadas eliminando variables, causas y entidades innecesarias.

Pero también se usó para cortar más de lo debido. Lo más probable y predecible sucede muchas menos veces de lo que la gente espera.

Los niños aprenden hacia los diez años a simplificar las cosas utilizando la razón. Eso les resulta cómodo y útil. Pero como todo atajo, lleva a equivocarse fácilmente y a ser engañado.

Cuando las explicaciones simples no funcionan, hay que tener el valor de enfrentarse a la complejidad. Darle vueltas, rodearlo, mirarlo desde una diversidad de puntos de vista, antes de llegar a comprenderlo(5). Porque “comprender” algo significa abarcarlo en su complejidad; y aunque no siempre es fácil, encontrar el marco (6) adecuado.

Cada vez que simplificamos algo, estamos reduciendo su marco de aplicación, el límite de sus posibles conexiones(7). Por eso el reduccionismo es peligroso porque nos pone orejeras que impedirán ver una parte de la realidad importante y tal vez decisiva.

Por ese camino, también el poder se corrompe, volviéndose malvado y estúpido(8). A los demagogos les gusta dar explicaciones simples: “Lo explicaré de manera sencilla, para que lo pueda entender cualquiera”. Esa condescendencia con los demás mortales, a menudo oculta el intento de vender gato por liebre.

El arte como anti-orejeras

El arte y los artistas funcionan en sentido contrario a la navaja de Ockham. Mediante el arte podemos activarnos para establecer conexiones improbables y poder descubrir así lo invisible oculto tras lo evidente (9). En eso consiste la sensibilidad estética. En descubrir -o mejor desencubrir- posibilidades negadas(10). Encontrar la pregnancia (11) de las cosas y de las situaciones en que nos encontramos, impregnándonos y comprometiéndonos con ellas.

El cerebro humano es capaz de hacerlo, porque está construido desde la complejidad (como el de todos los animales) (12). La complejidad de nuestra red neuronal es mayor que la de una galaxia y facilita percibir y responder a la complejidad del medio externo e interno en que vivimos. Pero además, el cerebro humano reproduce una contradicción específica entre razón y sentimientos(13). Fue un salto poderoso en la complejidad, que nos dio la posibilidad de ser maravillosos y también muy peligrosos. Algo intermedio e inestable entre ángeles y demonios.

Esa contradicción entre razón y sentimientos no sólo es producto de nuestro cerebro, sino de nuestra cultura, constituida por los diversos lenguajes fabricados (ciencia, arte, religión, espectáculos, publicidad, propaganda comercial y política). En una palabra: por historias (14) que nos cuentan y que nosotros contamos para entender y dar sentido a nuestra existencia.

Por eso la educación es una tarea tan necesaria como difícil. Ayudar a pensar, a arriesgarse a pensar por sí mismo; a comprometerse, a llegar a acuerdos, a equivocarse y aprender de los errores.

_____
(1) Isaak Newton: Principios matemáticos de la Filosofía Natural (1687)

billar(2) La posición final de la bola es impredecible, porque el error de estimación (círculo oscuro) crece en cada rebote hasta ser tan grande como la mesa: y la bola puede estar en cualquier punto.

(3) Ver Plegar, desplegar y colapsar.
.

(4) Ver con Prigogine: el tiempo rompió su simetría.

(5) En su segunda época, Heidegger investigó los conceptos más complejos manteniendo una distancia, rodeándolos para observarlos desde diversos puntos de vista.

(6) Ver Goffman: marcos de referencia. Seleccionar lo que queremos ver.

(7) El Problema de los 9 puntos
muestra que lo excesivamente complejo puede ser una ilusión causada por un encuadre estrecho de la situación.

(8) Ver El poder de la estupidez que a veces resulta de una inteligencia desbordada.

(9) Ver Lo impensado.
.

(10) Ver Posibilidades negadas.
.

(11) Ver Pregnancia: más allá de la Gestalt

(12) Ver ¿Qué nos diferencia de los animales?.

(13) Ver Damasio: Emociones y sentimientos.

(14) Ver Contando historias.

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2 thoughts on “Simple y complejo

  1. Hasta cierto punto tuviste suerte de tener un jefe newtoniano. En general suelen ser directamente dinosaurios.
    ¿Es posible que la creencia de la simplicidad de la naturaleza colonizase incluso mentes brillantes, debido a la impregnación del cristianismo que desdeñó siempre la naturaleza con el único fin de enaltecer la obra cumbre de la creación: el ser humano?”

    • Eso creo; fueron Platón y (en menor medida) Aristóteles; luego, desde el siglo III, la Iglesia; en el XVIII la Ilustración y hasta el XX incluso Einstein. El gran giro –eppur si muove– es Darwin. Lo simple emerge, se crea, en la interacción de lo múltiple (incluso en su lucha a muerte). Es contraintuitivo, impredecible y terrible. No me extraña que tanta gente hoy día busque refugio en religiones de sustitución.

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