estética

Munch: el ser para la muerte

madonna-litho-anim-221x300Con su pintura impresionista y simbolista Edvard Munch se adelantó a la terrible realidad que habría de caracterizar la primera mitad del siglo XX.

Recorrer esas sobrecogedoras imágenes en la exposición de su pintura en Madrid(1), puede ser toda una experiencia; como lo ha sido para mí.

.
AnsiedadEn la sala titulada “Pánico”, pasé junto a una madre con una niña de unos 7 años. la madre explicaba a la niña los detalles de cada cuadro. Al llegar a éste de la derecha, titulado “Ansiedad”, la niña respondió a su madre: “¡Ah, claro; es como Halloween!”. Y siguió contemplando otros cuadros encantada, exclamando: “¡Qué bonito!”.
.

el grito 2Cuando los nazis llegaron al poder en Alemania, requisaron de los museos todas las pinturas de Munch calificándolas de “arte degenerado”. Más tarde, al invadir Noruega, hicieron los mismo porque escandalizaban a los visitantes con la muerte.

Los nazis eran unos hipócritas. Se daban cuenta de que estos ojos les estaban mirando a ellos. Y no les gustaba nada que alguien les mirase a los ojos. Se sentían juzgados y sabían que había motivos para ello.

Al dia siguienteTampoco le gustarían estas pinturas a Stalin ni a Mao. Ni a fanáticos religiosos, como los puritanos luteranos entre los que creció el joven Edward. Ni a su propio padre, que le había transmitido su obsesión religiosa.

Munch no pudo librarse de la neurastenia y el desequilibrio psíquico. Pero se empeñó en sacar de su alma esos demonios impregnando con ellos sus pinturas. Sublimó así sus sentimientos en lucha. O al menos, pudo convivir con ellos hasta los 80 años. Vivió existencialmente esta advertencia de Nietzsche:

nietzsche 1906

“Quien con monstruos lucha cuide de no convertirse él mismo en monstruo. Porque cuando miras largo tiempo al abismo, el abismo también te mira a ti”.(2)

Esto de mirar a los ojos(3) directamente al mal es extremadamente delicado. Conocí a un joven esquizofrénico que tenía la costumbre de quemarse con un cigarrillo la planta de su mano. Cuando se le formaba una postilla, se la arrancaba y la lanzaba lejos de sí en un verdadero acto ritual, exclamando: “Soy el señor Len y lo hago porque quiero y porque puedo”. Pero el mal se empecinaba en brotar de nuevo.

niña enferma 2Titulo este post “el ser para la muerte” en alusión a la obra “Ser y tiempo” (1930) de Martín Heidegger(4). El sentido del ser sometido al tiempo es la muerte y la aniquilación. Heidegger -como Munch- buscaba el sentido de la vida pero no llegó a resolver filosóficamente esa paradoja: que el ser es absoluto y eterno pero también efímero y mortal.

Tras publicar Ser y tiempo y jugar un año con el delirio hitleriano, Heidegger dedicó su vida a explorar el sentido del tiempo y ser(5). Es decir, el papel del tiempo en la emergencia del ser. Porque el tiempo irreversible destruye el ser, pero también lo crea. Ese es el sentido de la vida que Munch buscó sin descanso en la dirección equivocada.

Atardecer en el paseo Karl Johan 1892La niña que recorría la exposición con su madre me trajo el recuerdo de Dante recorriendo los infiernos de la mano de un amigo -Virgilio- el cual ya había pasado antes por allí. Así se puede atravesar un infierno; y sobre todo porque Dante sentía a su amada esperándole al otro lado.

El amor -también el de una madre o un amigo- pueden hacer tales milagros. La niña estaba allí a salvo, protegida por ese amor. Una capa protectora que no le abandonará cuando más adelante deba acaso recorrer infiernos reales y no sólo representados en pinturas. En eso consiste la magia blanca(6), que es capaz de sobrevivir a cualquier magia negra. Es simplemente amor auténtico correspondido y la confianza que impregna.

el beso1aTras su liberación de Auschwitz, Viktor Frankl(7) dijo que allí dentro todos incubaban el tifus y que esa infección podía matarles en cualquier momento. Que sobrevivir sólo era posible si uno tenía una tarea pendiente o alguien que le estuviese esperando.

O ambas cosas, añado, y aunque sólo se hallen en la imaginación.
_____
(1) La exposición de Munch en el Museo Thyssen de Madrid permanecerá hasta el 17 de Enero de 2016.

(2) Nietzsche: El poder de la voluntad, 146

(3) Ver más acerca de el Horror.
.

(4) Ver La magia.
.

(5) Ver El sentido del ser.
.

(6) Ver Heidegger.
.

(7) Ver Viktor Frankl: en busca del sentido.

Acerca del bien y el mal, ver también:
– Diferenciar el bien del mal.

François Jullien: el bien y el mal.
.

Qué nos diferencia de los animales.

Anuncios
Estándar

3 thoughts on “Munch: el ser para la muerte

  1. Karmele dice:

    Admiro profundamente, Jose Luis, a las personas que han sobrevivido a tanto dolor, a tanto sufrimiento, como Munch, como Frankl… Son seres excepcionales, que han reconocido sus contradicciones, sus lados oscuros, sus fantasmas, y no han renunciado a la lucha con ellos o contra ellos, y así han ido hacia adelante. Y, sí, se necesitan Virgilios, y esperanzas humildes.

    He recordado estos versos Emily Dickinson:

    “La esperanza” es esa cosa con plumas
    que se posa en el alma
    y canta una canción sin letra
    y nunca, nunca se calla.

    Y más dulce suena en el temporal,
    y fuerte debe ser la tormenta
    que pueda acallar al pajarillo
    que a tantos consuela.

    Lo he oído en las tierras más frías
    y en los más exóticos mares,
    aunque jamás me pidió una migaja,
    ni en las mayores adversidades.

    • A la semana de publicar este post, la cadena de atentados en París nos trae la evidencia de lo que aguarda a los jóvenes habitantes de este siglo XXI. El horror pintado por Munch abandona las salas de exposición para correr por las calles. Arde París, pues ahora todos estamos más que nunca conectados. Demasiado trabajo para esa cosa con plumas. Gracias, Karmele.

      • Karmele dice:

        Así lo siento yo también, Jose Luis. El viernes pasado por la noche, cuando supe de los atentados de París, estaba preparando un trabajo sobre “El corazón de las tinieblas” (1899) de Joseph Conrad; así es que, una y otra vez, se repetían las palabras finales de la novela: “¡EL HORROR, EL HORROR!”.

        Esas personas que te decía que admiraba tanto, pudieron y supieron seguir adelante, pudieron y supieron no paralizarse ante el horror de la realidad que les tocó vivir, además de acarrear con sus propios lados oscuros; por eso, recordé esos versos de Dickinson, porque necesitaba sus palabras, porque necesitaba oír ese canto que nunca calla, aunque, como tú dices, sea ingente el trabajo que se le pide a un ser tan pequeño.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s