cerebro, entradas

Pensar y sentir

pensar-y-sentirPensar y sentir son inseparables. Cuando colaboran logran grandes cosas. Pero si se enfrentan, pueden echarlo todo a perder.

Sentir fue lo primero
Antes de nacer ya empezamos a sentir diferencias entre movimiento y reposo; entre bienestar y angustia. Y lo que sentimos, lo expresamos a patadas.

emoticon-fear-miedo-copiaemoticon-happiness-felicidadApenas nacemos, descubrimos nuevas diferencias: entre sonido y silencio; entre luz y oscuridad; entre calor y frío. Diferencias que siempre van unidas a sentimientos agradables o desagradables; en este caso expresadas a gritos.

pajaritosCon el tiempo aprendemos a disimular los sentimientos; pero al principio, los expresamos de inmediato. Comunicamos a otros lo que sentimos, aunque aún no sepamos que ellos están allí; porque solos no sobreviviríamos(1).

bebe-recien-nacidoNecesitamos ayuda; y al recibirla nos mostramos adorables, confirmando a nuestros cuidadores lo importantes que son.

Los sentimientos innatos son pocos: Tranquilidad, Angustia e Interés. El pensar(2) llegará años después; pero hasta entonces, el interés nos mueve al descubrimiento.emoticons-surprise Al principio nos interesamos por todo, porque todo es nuevo. Vamos de sorpresa en sorpresa, marcando cada situación como buena o mala.

Descubrimos que el otro es como yo
foca-paroDiferenciamos a otras personas por sus voces, pero nos quedamos con sus ojos. Al ver de cerca dos puntos negros, los percibimos como humanos. Durante años, nos parecerá humano todo lo que tenga ojos. Y, más sorprendente, sentimos sus sentimientos: nuestra común humanidad, también en un perro, una tortuga y un muñeco de peluche.

lechuga_tristeYa de adultos, tanto necesitamos la comprensión de otros, que si uno está melancólico,  al abrir la nevera puede que se encuentre con una lechuga que le mira tristemente.

empatiaEso es la empatía: nuestra capacidad de sentir lo que otros sienten. Por empatía iniciamos la construccción del otro(3). Otras emociones derivan de ella, como la fraternidad, el amor o el sentimiento de pertenencia a un grupo. Por ella sentimos compasión. Sobre la que se fundaron religiones como el budismo, cristianismo y el islam.

neonatal_imitationEn 1996 se descubrieron las neuronas espejo, base neurológica de la empatía, que compartimos los primates. Como este monito recién nacido que saca la lengua imitando el gesto de un humano.

humpty-on-the-wallPero la empatía puede perderse en el camino. Muy a menudo por el sentido de poder. Al sentirse poderoso, uno puede enamorarse de sí mismo: esto es el narcisismo; que en la mitología griega sucedió a Narciso, cuando se enamoró de su propia imagen reflejada en el agua. Es que al creerse poderoso, uno deja de ver a los demás. Y aunque uno sea un pobre diablo, frágil como un huevo encaramado a un muro. Como Humpty Dumpty(4), el personaje de Lewis Carroll, que dice a Alicia: “Las palabras significan lo que yo quiero que signifiquen. Porque lo que importa es quién manda”.

Construcción del enemigo
Durante los últimos veinte años se creyó que la empatía era el mejor antídoto contra el odio. Pero en 2012 Fritz Breithaupt publicó un ensayo que redefine la empatía en un marco de tres personas. El autor plantea la situación de quien observa un conflicto entre otros dos. Al identificarse con uno de ellos, esta empatía le dará una predisposición, una legitimación emocional para tomar partido a favor de uno y en contra del otro. Al adoptar el punto de vista de uno de ellos, aceptará fácilmente su historia, en la que su contrincante resulta ser culpable. De esta manera, la empatía conduce a la compasión por uno y al rechazo del otro, que se convierte para ambos en el enemigo.

empatia-a-tresEn esta animación he querido representar esta situación y su evolución en el caso más extremo. No es que tenga que suceder siempre así. La compasión no conduce necesariamente al odio. Pero es una posibilidad real. Cualquier emoción puede cargarnos de razones. En el peor caso, se produce una inversión perversa: el odio naciendo del amor. Quien llega a odiar por amor, aprenderá lo peor del enemigo, imitando lo peor que vea en él o se imagine.

Esto explicaría por qué las religiones fundadas en la compasión han podido llegar a entregarse al odio y fanatismo extremos. Y tras las religiones, los nacionalismos, patriotismos, movimientos revolucionarios y sexismos, que empiezan como fraternidad y amor hacia quien es igual, y luego evolucionan hacia el racismo, la xenofobia o una nueva tiranía que desprecia al diferente.

¿A qué conclusión lleva esto? A que a las emociones hay ponerlas límites, porque dejadas a sí mismas nos convierten en monstruos(5).

Los límites de las emociones se encuentran usando la razón: al pensar con objetividad. Esto es, con frialdad, sin permitir que ellas decidan por nosotros.

No hay pensamiento libre de emociones. En el instante en que empieza a construirse un pensamiento, ya están ahí nuestras emociones enmarcándolo, dándolo sentido(6). Pero si las dejo volar solas, mis emociones pueden llegar a secuestrar mi pensamiento, modelándolo a su antojo. En ese caso, aunque yo crea estar pensando libremente, mi pensamiento se limitará a justificar las decisiones que mis emociones han tomado ya por mí.

Entonces ¿cuál es la alternativa?
Pensar requiere mantener una disciplina. Podemos pensar gracias a que nuestros antepasados homínidos aprendieron a usar tecnología(7). Al construir y utilizar herramientas, asimilaron las relaciones objetivas -es decir, independiente del sujeto(8) y de sus emociones- que se producen entre el uso del instrumento y el objeto al que se aplica. Las relaciones objetivas son independientes de nuestros sentimientos y emociones. De ahí surge el pensamiento. Y con el posterior desarrollo de la ciencia, somos capaces de pensar con objetividad, es decir, comprender las cosas como son y no como parecen ser, y tanto si el resultado nos gusta como si no.

Somos humanos porque tenemos ambos lados(9): de una parte comprendemos al otro y le amamos u odiamos en caliente. Y de otra parte, podemos comprender fríamente -tal y como son- las relaciones entre las cosas y con las personas. Esos dos lados -racional y emocional- deben aprender a convivir en armonía(10).

Pensar sin sentir es lo que hace un robot dotado de inteligencia instrumental, para quien cualquier humanidad se vuelve incomprensible y, como tal, un estorbo o peligro a exterminar.

Por el contrario, sentir sin pensar, nos convierte en salvajes antisociales, obligando a los demás a apartarse de nosotros.

trump_framingEn ambos extremos, la inteligencia humana acaba reducida a estupidez(11).

Como nos enseñó Aristóteles hace veinte siglos, hay que buscar una zona intermedia entre los extremos: una armonía entre los distintos componentes de que estamos hechos(12). Somos el resultado de durísimas pruebas afrontadas a lo largo de 3.500 millones de años por nuestros antepasados.

Hoy, una vez más, deberemos demostrar que nos merecemos sobrevivir; porque el reto actual no es menor: sobrevivir a la estupidez que brota en nuestra propia especie.

_____
(1) Acerca de la comunicación en el niño

(2) Ver en este blog: Pensar

(3) El otro como instrumento
.

(4) Humpty Dumpty el narcisista
.

(5) Yo no mato, ejecuto
.

(6) Sentido y significado.
.

(7) Homínidos: golpe a golpe
.

(8) Sujeto y objeto
.

(9) La extraña pareja que se disputa mi cerebro

(10) Saber y sentir.
.

(11) El poder de la estupidez
.

(12) El factor humano
.

Ver también: Damasio: Emociones y sentimientos

Y asimismo: ¿Qué perdió nuestro cerebro al hacerse humano?
.

Anuncios
Estándar

10 thoughts on “Pensar y sentir

  1. “Somos el resultado de durísimas pruebas afrontadas a lo largo de 3.500 millones de años por nuestros antepasados”. Y como bien añades para concluir, 3.500 millones de años de aprendizaje para estar donde estamos: la victoria de la estupidez, es decir, el extremo opuesto a la consecución de la inteligencia, que triste.

  2. Alberto dice:

    Pues sí, hasta algunos científicos sospechan algo, como el neurobiólogo Rafael Yuste, entrevistado en El País decía: “Puede que el cerebro genere un mundo virtual que es la realidad que cada uno de nosotros ve. Es una hipótesis que me parece razonable.”
    [Rafael Yuste afincado en Nueva York es el ideólogo del proyecto BRAIN (mapa del cerebro humano), gran apuesta científica de EEUU: http://elpaissemanal.elpais.com/documentos/rafael-yuste/]

  3. Karmele dice:

    ¡Qué delicado es todo! ¡Qué fragilidad! Lo que nace como bueno podemos convertirlo en monstruosidad, pero de aquí nada bueno puede nacer, al menos en el corto plazo. Espero que haya muchas comas para que gran parte de la humanidad tenga tiempo de conseguir la armonía de la que hablaba Aristóteles. Tal vez el sentido de nuestra especie sea precisamente ese: andar y hacer camino en la búsqueda del equilibrio.

    Una vez más, gracias, José Luis.

  4. Carmen Haro dice:

    Buenas noches amigos. Felicitaciones por el ensayo Pensar y Sentir, es excelente. Particularmente, quiero pedirle a José Luis un favor. Podría sugerirme una bibliografía para entender con mayor propiedad la importancia del razonamiento abstracto y cómo desarrollarlo en la educación. Muchas gracias por su atención. le reitero mi agradecimiento y mis felicitaciones por su insuperables ensayos. Saludos cordiales.

    • ¿Razonamiento abstracto?: Platón, Descartes y cualquier filósofo de la Ilustración. Son tan aburridos que cualquier adolescente se dormirá. Por otro lado, el razonamiento abstracto no es más que inteligencia instrumental, es decir, el destilado de la tecnología: máquinas, programas de ordenador, robots y drones. Eso ya interesará a algunos. La pega es que desde el hacha de silex, el instrumento más abstracto es el dinero. Mira, eso si que interesa. Los más expertos son los capos de la droga y algún Presidente, aunque no suelen escribir mucho; algunos tweets y otros ni eso. Lo tenéis crudo los maestros del siglo XXI.

  5. Este precioso post responde a mi pregunta formulada en el anterior “Pensar”… y a otras muchas más. ¡Gracias, José Luis! La lechuga de mi nevera ha recuperado la sonrisa 😊😉

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s