_Guerra de los Mundos: Muertos vivientes

Ecology logo. Eco world symbol, icon. Eco friendly concept for company logoHan llegado de muy lejos y son tan pequeños que nadie los ve, hasta que empiezan a matar gente. Los humanos se encierran en sus casas, tapiando puertas y ventanas. Pero el enemigo ya está dentro.

En 1956 aparecieron en EEUU bajo el título Invasion of the Body Snatchers. En Argentina se llamaron: Muertos vivos. En España: La invasión de los ladrones de cuerpos. En México y Venezuela: La invasión de los usurpadores de cuerpos. Era una película de terror, del director Dom Siegel, a la que siguieron otras versiones en cine, comics, videojuegos. Son los zombis: los muertos revividos.

En 2020 aquella ficción se ha vuelto realidad. Vamos a ver cómo:

Ser y no ser viviente 

Un virus no es un ser vivo. Es sólo una cadena de material genético: exactamente de ARN. Esto es una molécula formada por una cadena de átomos de oxígeno, hidrógeno, carbono y nitrógeno. Parecida a los plásticos que usamos a diario.

Un plástico es inerte; es decir que no tiene vida propia. El ARN de un virus también es inerte hasta que encuentra otro ser vivo del que alimentarse.

ARN_2Un coronavirus cobra vida cuando encuentra una célula humana y penetra en ella. Entonces la cadena de ARN se duplica en dos partes idénticas, unidas como una escala de cuerda.

Luego, las dos partes se separan. Así, uno se convierte en dos…

…Y dos se convierten en 4; y 4 en 8… Los matemáticos llaman a esto crecimiento exponencial. ¿Cuántos virus surgirán de un solo virus que se reproduzca 33 veces? Esto es múltiplicar 2x2x2x2x2x2x2x2x2x2 x2x2x2x2x2x2x2x2x2x2 x2x2: El resultado es más de 8 mil millones. Más que toda la población humana del planeta.

Un virus no llega a tanto, ni lo necesita. Bastan unos pocos millones para que estalle la célula humana, de la que se alimenta. Entonces, esas crías entran en otra célula y vuelven a reproducirse. A eso llamamos infección.

Cuando han infectado a una persona, saltan a otra, transportados en gotas de saliva o de sudor, al hablar o respirar. O del polvo que han tocado nuestras manos. Por eso, el contacto social y la proximidad son tan peligrosos.

Y ¿qué es la vida, sino alimentarse y tener descendencia? El virus ya es un ser vivo. Y sigue alimentándose de cada célula humana que va encontrando. No necesita ser inteligente. No necesita cerebro: apuesta a todos los números y siempre gana: es el truco de la vida abriéndose paso.

En el principio era un zoombi y luego ya son millones. Se transportan en todo lo que encuentran: aviones, barcos, autobuses, manos humanas. Y hasta dentro de un cuerpo infectado, aunque esté muerto.

Paradojas

Lo que acabo de contar está lleno de paradojas. Una paradoja es una contradicción: es como ser algo y, a la vez, no serlo. El virus no está vivo y luego sí está vivo y luego vuelve a no estarlo. Cuando está vivo puede matarnos. Pero cuando no está vivo, nosotros no podemos matarle. Eso no es justo, pero en la naturaleza, todo se aprovecha.

Durante siglos los humanos han conocido las paradojas. Pero creían que sólo sucedían en las palabras del lenguaje. En la actual guerra mundial contra este virus, los políticos usan el lenguaje para tranquilizarnos. Usan palabras que pueden significar cualquier cosa o una cosa y la contraria. Las paradojas de la naturaleza son más serias. Hace una semanas, nuestros dirigentes decían en español que todo se arreglaría cuando llegásemos a un “pico“. Yo no he visto ningún pico, pero ahora dicen que vamos mejor, aunque somos la segunda nación del mundo en muertos por la epidemia, sólo detrás de EEUU.

Desconfianza mutua asegurada

Los gobiernos quieren que confiemos en ellos. Pero ellos no confían en nosotros, cuando nos hablan con palabras vacías “tranquilizadoras”. Y no les sirve de nada, porque lo que ocultan un día, se vuelve evidente días después. Así es como crece la desconfianza mutua. Y eso es malo para todos.

Apestados: ¿la víctima es el asesino?

Esta paradoja sucede siempre en todas las epidemias: Un “apestado” es un ser humano que ha resultado infectado. En la historia pasada, se le ha tratado como si fuese culpable de estar infectado, porque puede infectar a otros. Por eso, todos huían de los apestados, les tiraban piedras o les mataban. Estar apestado era padecer una doble maldición.

Ya no estamos en la Edad Media ¿o sí? Ahora, cuando todos volvemos a ser posibles víctimas y posibles transmisores del mismo enemigo, en vez de unirnos, brotan a la vez la solidaridad y el odio diabólico.

El bien y el mal están creciendo juntos

rata contagiosa_200415En España ha empezado a aparecer el odio hacia vecinos que están jugándose la vida por salvar a otros. Así encontró su coche hoy 15/04/20 una ginecóloga cuando ha ido a recogerlo del garaje comunitario para acudir al hospital donde trabaja.

Es el otro virus: un virus social capaz de contagiarse como el otro. Es el miedo mismo convertido en maldad, que ya aparecía en la Edad Media: el odio al apestado, que ha empezado al mismo tiempo que aumentaban los insultos y descalificaciones entre políticos. En vez de unirnos por el bien común de nuestra especie humana, empezamos a echarnos la culpa unos a otros. ¿Nos estamos convirtiendo también en ratas contagiosas?

Guerra mundial zombi

Pandemia” significa que un epidemia se ha extendido a muchos países y ataca a muchos de sus habitantes. El estado de pandemia fue declarado por la Organización Mundial de la Salud. Es la guerra mundial de una raza de virus no-muertos, contra nuestra especie humana.

Por eso, debemos colaborar y no atacarnos entre nosotros, como esos malos políticos. Ser más inteligentes que un virus descerebrado, no debería ser tan difícil. ¿Cómo pueden los virus llegar a ser más efectivos que el ejército mejor dirigido del mundo? Ver: Sun Tzu: El arte de la guerra contra este virus.

Ahora me callo, como hacía Sherezade al salir el sol. Pero, el estar confinado da tiempo de sobra, hasta para pensar.


Otras entradas acerca de esta Guerra de los Mundos:

La contención como trampa

Cuando el virus ya está dentro, la contención se convierte en trampa mortal. Como en una mesa de billar, donde cada bola rebota sobre las demás, los mismos virus y sus descendientes vuelven una y otra vez sobre las mismas víctimas.

Etapas de un caso Covid19

Empecé a dibujar este esquema para entender mejor lo que sucede a un infectado con el covid19. Pero más bien me ha llevado a hacerme otras preguntas.

Sun Tzu: El arte de la guerra contra este virus

¿Es esto realmente una guerra? Los médicos supervivientes de otras guerras la han reconocido fácilmente.


7 comentarios en “_Guerra de los Mundos: Muertos vivientes

  1. Buena reflexión Jose Luis. Gracias una vez más por compartirla
    Y como siempre da para pensar, rumiar. Mucha enjundia de fondo
    Lo comentaremos, con mucho interés, Loli

    1. Varias generaciones hemos tenido esa experiencia, así como las sucesivas versiones de La guerra de los mundos de H. G. Wells. El siglo XX nos anticipó lo que nos tocaría realmente en el XXI.

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