Posibilidades negadas, mujeres invisibles

Cuando el sabio señala a la luna, el necio sólo ve el dedo.

La razón es un fundamento de la humanidad. Pero es sólo uno de sus fundamentos. Cuando se erige en el fundamento único, se convierte en una forma de poder sin límites al perder la otra función moderadora (por la mano izquierda) del lado humano existencial. Es entonces, cuando la razón produce monstruos (1).

Mirar (y hacer mirar) para otro lado

En el capítulo 27: Neurociencia, mente y cerebro (2) vimos que el hemisferio cerebral que gestiona el lenguaje y el razonamiento, tiene una función de “intérprete“; función creativa, capaz de inventar elementos que completan el sentido de una situación, y capaz así de engañar a otros y a uno mismo.

silbando4Esta capacidad de engaño y autoengaño, nos facilita el no ver lo que no nos interesa o puede causarnos problemas u obligarnos al esfuerzo de pensar uno mismo por su cuenta. También permite limitar el sentido de las palabras; o usar otras -eufemismos- para eludir el rechazo social. Y esto tiene que ver con la hipocresía.

No todo es malo en el intérprete; al contrario, es un elemento importante de creatividad. Los hemisferios cerebrales colaboran estrechamente entre sí para resolver situaciones comprometidas que se presentan en la vida. Y a menudo lo hacen muy bien.

También puede ser divertido. El humor se basa en ese juego al escondite de mostrar, ocultar, reencontrar y sorprender.

Ilusionismo

Los magos ilusionistas montan así sus espectáculos que fascinan a pequeños y mayores. El momento de la desaparición es el Giro. Es fundamental que nadie advierta cómo ha ocurrido. El ilusionista dice algo, hace una maniobra “de diversión”, que secuestra por un instante la atención de los espectadores. Ese preciso instante es el que aprovecha el mago para realizar la desaparición (3).

La “diversión” es un engaño, como “engaño” se llama al capote del torero con el que engaña al toro para llevarle por donde él quiere.

Wolfgang Iser (1926-2007)

Iser en su teoría del acto de leer (4) explica que los sistemas sociales generan posibilidades virtuales que, en la práctica, las niegan. Los vencedores reescriben la historia eliminando de ella a los vencidos. Hegel se refirió a ello como las páginas en blanco de la historia. Pero no sólo lo hacen los vencedores, sino toda clase de verdugos con sus víctimas. Los esclavos desaparecen de la mente colectiva. Las mujeres se vuelven invisibles salvo que “para lo que fueron creadas” (dar placer, parir y limpiar).

Las tiranías suelen eliminar la libertad de expresión para impedir bajo fuertes castigos la exposición de una noticia o pensamiento que pueda poner en peligro su poder. Pero existe otra forma más blanda, pero más efectiva, de represión mental: la de considerar socialmente de mal gusto el referirse a ciertos temas.

Por ejemplo, no pocos españoles consideran de mal gusto hablar de las víctimas anónimas de ejecuciones extrajudiciales que, 80 años después de la guerra civil, siguen enterradas en fosas comunes o en cunetas de carreteras españolas. Algunos dicen que “son cosas que pertenecen al pasado”. Tal vez esto le resulte familiar a algún lector al otro lado del Atlántico.

En el extremo político opuesto, el terrorismo vasco dio el giro hacia su mayor ferocidad cuando, tras la muerte del dictador Franco, se instauró en España la democracia. Más tarde se referirían al asesinato de civiles, niños incluidos, de quien no compartiese sus fines revolucionarios, con el eufemismo “socializar el sufrimiento”. miguel-angel-blancoEn esos años, que para muchos ciudadanos fueron “de plomo”, muchos otros “miraron para otro lado“, como si no vieran o no quisieran ver lo que estaba sucediendo ante sus ojos. Cayeron colectivamente en la miseria moral. Pero hasta de ese agujero negro se sale cuando al fin se vuelve insoportable.

pride LGTB.jpgLejos de ese mundo, pero no del sufrimiento, las personas LGBT han sufrido durante siglos el mismo borrado del imaginario colectivo. Por eso, en un acto admirable de contraparadoja, convirtieron en “orgullo” hasta las expresiones de odio que, al menos, indicaban su existencia.

Lo que se entierra, crece

Y así como la vida se abre paso, también la humilde verdad de la realidad acaba por abrirse paso del poder despótico o sutil. Una vía especialmente importante para salir de la parálisis es el arte.

Hemos visto en el cap. 24 Miguel Ángel (5), cómo este artista consiguió eludir la censura sin usar palabras ni razonamientos (precisamente evitando usarlos), y desnudando visualmente los artificios de la hipocresía dominante en su época.

El arte se centra en lo particular (de una pintura, una estatua, una narración ficticia o una obra musical) para romper los límites impuestos por el poder de las reglas sociales destinadas a negar la realidad.

La mano derecha ejerce desde hace dos millones de años el poder de la razón y de la fuerza. Y la mano izquierda influye estéticamente -a través de la pregnancia– ampliando desde la oscuridad posibilidades aún no realizadas -o innombrables- haciéndolas perceptibles, reconocibles e incluso realizables. Ambas manos -ambos lados del cerebro, ambos aspectos de la mente humana- colaboraron así para crear la humanidad. Y siguen haciéndolo para reconstruir la manera humana de afrontar la existencia.

La ciencia y el arte son los dos lados más sofisticados de afrontar esa misma colaboración desde la cultura humana. En ambos, y en la vida, hay que comprometerse.
Angelus-novus-Klee 400w

Para terminar el presente ensayo ya sólo falta su Epílogo: Responsables del futuro. Lo que el Ángelus Novus no puede ver, pero nosotros sí.


Ver Índice de capítulos

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NOTAS del presente capítulo

Goya_El sueño de la razón(1) Ha solido interpretarse este grabado de Goya “El sueño de la razón produce monstruos” en el sentido de que, al apagarse el mundo de las luces, el hombre entra en un mundo de monstruos. Puede ser. Pero en el presente capítulo y en todo este ensayo, mi preocupación es la opuesta: que la razón, dejada a sí misma, es tóxica y produce virtuosos deshumanizados, como Robespierre, que se convierten en tiranos.

(2) Ver Neurociencia, cerebro y mente
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(3) Ver en este blog El acto de magia: el Prestigio.
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Wolfgang-Iser 120(4) Wolfgang Iser (1926-2007) fue uno de los fundadores de la Escuela de Constanza de recepción estética. Su libro El acto de leer (1976) fue una revolución al descubrir la función del lector o del espectador de dar sentido a la obra que tiene ante sí. La teoría de Iser se basa en la fenomenología de Ingarden (1893-1970) , en la hermenéutica de Gadamer (Verdad y método, 1960) y en Ricoeur. Sus raíces filosóficas se encuentran en la fenomenología de Husserl y en el existencialismo de Heidegger, Sartre y Jaspers.

– Ver también en este blog el post sobre Wolfgang Iser.

(5) Ver La astucia de Miguel Ángel
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