Un solo Dios para unir un imperio dividido

Constantino-Crismon-decadenciaEuropa, unificada cultural y políticamente por el Imperio romano, llegó a tener un único Dios a lo largo del siglo IV. Pero aún así el Imperio no podía durar mucho.

El crecimiento de Roma fue impulsado por varios factores. El principal fue las sucesivas guerras de expansión del Imperio, que trajeron muchos cambios:

– Los prisioneros de guerra convertidos en esclavos para trabajar las tierras expropiadas, que fueron desplazando a las antiguas granjas familiares que habían formado la sociedad romana.

– La corrupción de los miembros del Senado que acumularon riqueza y poder.

– El aumento del poder de la administración del estado.

Pero luego que el imperio se expandió cuanto pudo, había que defenderlo. Y entonces los factores de la fase de expansión se volvieron en su contra:

– La inmigración creciente de extranjeros desde el norte y centro de Europa y del Oriente medio (los llamados “bárbaros” por los romanos) y su implicación creciente en el ejército imperial, en sustitución de unos romanos cada vez menos aguerridos.

– Los cambios en el arte de la guerra con el predominio de la caballería (procedente de las culturas bárbaras) sobre las legiones (la infantería tradicional romana que había construido el Imperio).

– Las guerras internas de pillaje basadas en la rapidez de la caballería.

– La crisis económica permanente: con mucho dinero, pero sin producción ni aumento de las tierras, que sólo cambiaban de amos, casi siempre por la fuerza.

Y ¿qué fue del pensamiento?

La cultura grecorromana cambió muy poco. Continuaba la sombra alargada de Platón reducida al pragmatismo romano. El Ser de Parménides, convertido en teoría de las Ideas de Platón, fue reconvertido en el Dios único (“Soy el que soy”) por su sucesor Plotino (205-270).

Aristóteles y las ciencias nunca habían despertado el interés de los romanos. Luego, los sectores más cultos se inclinaron por el misticismo religioso de Plotino que encontraban en el cristianismo.

Pero con respecto a la dualidad entre mano izquierda y derecha (pregnancia y determinación; posibilidades e interpretación) que es el núcleo de este ensayo, el pensamiento de Plotino eliminó toda dualidad. Solo quedó la interpretación única de Dios, el mundo y el ser humano. Veamos cómo pudo suceder esto en la civilización más grande que la humanidad había conocido hasta entonces.

División del imperio

La situación política había llevado a sucesivos e interminables enfrentamientos; y a la división del poder del estado. Primero en dos zonas y luego en cuatro. En el 306 había cuatro emperadores que se repartían el Imperio: Constantino, Magencio, Licinio y Maximino.

mapa_imperio_romano_311En el 306 Constantino I fue proclamado por las tropas leales a su padre como emperador de la parte más occidental de las cuatro que formaban el Imperio.

mapa_imperio_romano_311bEn octubre de 312 Constantino se enfrentó a Majencio en la batalla de Puente Milvio. La víspera de la batalla -según la tradición cristiana- se apareció una cruz en el cielo y esa noche Constantino soñó con ella y un letrero que decía: “Con este signo vencerás”. Y, en efecto, venció.

Constantino-Coronacion-1Este milagro tiene sentido. Porque la idea de un Dios único encajaba a la perfección con la de un emperador único. Como asimismo una iglesia única y jerarquizada encajaba también con la de una administración imperial única.

De esta manera, gracias al Dios de los cristianos, Constantino venció a Magencio convirtiéndose en emperador único de Occidente. Dos meses después, en octubre de 212 legalizó el cristianismo y llegó a un acuerdo secreto con Licinio, emperador de la parte restante del Oriente.
.
mapa_imperio_romano_312bEn abril de 313 Licinio venció a Maximo a la manera de Constantino, es decir, entrando en batalla en nombre del Dios único; así se convirtió en emperador de todo el Imperio oriental.
.
mapa_imperio_romano_311-313bEl cristianismo fue declarado legal en todo el imperio por el Edicto de Milán firmado por Constantino y Licinio. El Papa Silvestre I pasó a residir en un palacio cedido por el emperador y se construyeron basílicas en Roma, Jerusalén y por todo el imperio.

Constantino.jpgAdemás de legalizar el cristianismo, Constantino empezó la represión contra otras religiones. El siguiente emperador, Teodosio, declaró el cristianismo como religión oficial del Imperio e incrementó la represión de las demás creencias.

castracionLos cristianos convirtieron su mansedumbre de mártires en fanatismo de conversos. En defensa del pudor, empezaron destruyendo los genitales de las estatuas griegas; y, ya metidos en faena, prosiguieron destruyendo las estatuas mismas, los templos, las academias y quemando todos los libros de filosofía que encontraron.Juana de Arco 1 A la quema de libros siguió la quema de personas en la hoguera, lo que se convertiría en costumbre hasta el siglo XVIII.

En el 380 el siguiente emperador, Teodosio, declaró el cristianismo religión oficial; y en el 392 se hizo con todo el poder unificado del Imperio.

Con el Dios único llega la construcción del enemigo hereje

Entre 315-392 se desarrolló la legislación antipagana promulgada por los emperadores Constantino y Teodosio.

En una religión monoteísta sólo cabe un dios verdadero. Quien creyera en la existencia de otro dios, se convertía en pagano carente de derechos y podía ser esclavizado él y sus hijos de por vida. Porque el Dios de los cristianos era paternal y bondadoso, pero sólo para los cristianos; o, de manera más precisa, para los “buenos” cristianos.

En cuanto a la esclavitud, era un pilar fundamental del Imperio; y siguió siéndolo durante siglos después de desaparecer el Imperio romano. Porque el cristianismo no sólo toleró la esclavitud sino que la ordenó mediante bulas del papado(1). Con el cristianismo lo que cambió fue quiénes serían los esclavos. Desde Teodosio, se libraban de la esclavitud los cristianos… siempre que no cayesen en alguna herejía.

Dogma y herejía: pero ¿quién es el intérprete?

El nuevo Dios único trajo consigo nuevos enemigos. Ya no lo eran solamente los paganos: ahora lo empezaron a ser también los herejes. Un hereje es un cristiano que cree en el Dios único y verdadero, pero interpreta de manera errónea algún dogma de la Iglesia.

Y ¿que es eso del “dogma“? Porque en Grecia -y aún en Roma- filósofo era quien buscaba la verdad: no quien decía haberla encontrado; porque eso le convertiría en sofista: alguien despreciable que usaba las ideas para obtener provecho económico. Hay que admirarse de la visión de futuro que tenían los griegos.

Por suerte, en el cristianismo el pueblo no necesitaba pensar. La Verdad era accesible y estaba en el dogma: era la verdad revelada por Dios, que se encontraba en las sagradas escrituras, pero debía ser interpretada; primero por los padres de la Iglesia y, unos siglos después, por especialistas: los teólogos.

Intérpretes o inquisidores

Recuerda el lector que los homininos se humanizaron y adquirieron el lenguaje humano gracias a que una parte de su cerebro presentaba un marco de posibilidades a la otra parte, que las determinaba o interpretaba. Pero ahora en el Imperio romano y tras una filosofía greco-latina floreciente, eso ya no era necesario, porque la interpretación ante cualquier duda pasó, de ser una función humana normal, a convertirse en un oficio eclesiástico e inquisitorial.

Los herejes eran considerados peores que los paganos; porque teniendo a su alcance la verdad en la palabra de sus sacerdotes, se empecinaban en sacar sus propias conclusiones acerca de Dios y del mundo. Cometían el pecado de pensar por sí mismos.

Desde la nueva legislación de Teodosio, todos los habitantes del Imperio quedaron obligados a denunciar a los sospechosos de paganismo o herejía.

Se formó una nueva clase de sacerdotes –todos hombres, por si acaso– expertos en teología: el conocimiento de la verdad acerca de Dios.

Los teólogos formaron la primera línea en el combate ideológico contra el enemigo. Un combate que duraría 16 siglos: casi hasta ahora.

Su tarea fue construir el enemigo pagano, pero sobre todo, el enemigo hereje.

San Agustín (354-430)

Saint_Augustin_Botticelli_395Agustín de Hipona (santo para los cristianos) fue un pecador doblemente converso, porque se había entregado en su juventud a la sensualidad y, por si eso fuera poco, a la herejía del maniqueísmo. Pero a los 31 años se convirtió de sus pecados y dedicó el resto de su vida a la teología, llegando a ser padre y doctor de la Iglesia y el mayor pensador cristiano del primer milenio. Bien podía serlo, porque pensadores quedaban pocos.

Empezó a escribir su segundo libro La ciudad de Dios, en 412, conmocionado por el saqueo de Roma, dos años antes, por los bárbaros de Alarico I. Terminó el libro con 72 años en el 426. El título se refiere a la cristiandad como una ciudad amenazada por la ciudad pagana, donde reina la decadencia y el pecado. La paradoja es que los bárbaros que saquearon Roma no eran precisamente paganos, sino cristianos practicantes de la herejía arriana.

Los teólogos se hicieron con el control absoluto del pensamiento filosófico, que quedó reducido al dogma y la moral cristianas. Fueron los adelantados del oscurantismo medieval.

mapa-Roma-animado-50 años después de terminada “La ciudad de Dios“, el año 476 el Imperio colapsó. El germano Odoacro depuso a Rómulo, el último emperador. Esta animación (2) muestra la evolución de la extensión de Roma desde el 300 a. C. hasta 530. Un suspiro en la historia humana.

En el año 1000 el territorio europeo occidental estaba dividido en muchos reinos bárbaros. Los reyes habían perdido la autoridad sobre sus vasallos y reinaba una anarquía universal. La civilización romana quedó reducida a pedazos, por los cuales luchaban guerreros con armaduras a caballo. Aunque su cultura era bárbara, creían como los esclavos en un Dios único cristiano. guerrero acerdote siervo

Sólo la Iglesia católica mantenía a través de sus monasterios algo parecido a la unidad perdida del imperio romano. Los teólogos seguían razonando con lógica griega las verdades reveladas por Dios.

Próximo capítulo: Averroes-AquinoAverroes y Tomás de Aquino.
La civilización griega no se perdió del todo, gracias a que los árabes evitaron que algunos libros fuesen quemados por fanáticos cristianos. Pero pronto hubo fanáticos islamistas dispuestos a quemar los pocos que quedaban.


Ver Índice de capítulos

.


NOTAS del presente capítulo

Papa Nicolas V-368(1) En 1452 y 1455, en pleno Renacimiento, el papa Nicolás V concedió al rey de Portugal el derecho a reducir a la esclavitud hereditaria a cualquier “sarraceno, pagano y cualquier otro incrédulo”.

(2) Referencia de la animación: Caída del Imperio romano de Occidente (Wikipedia)


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s