Cuando los dioses hicieron huelga

ojo-diosSe empezó a contar la historia de la humanidad y casi todo era mentira.

Animismo y dioses

En las ciudades sumerias y en otros asentamientos repartidos por el mundo, salvo los chinos (1), en pocos miles de años, aparecieron muchas divinidades. Algunos dioses construyeron su casa en Mesopotamia y a esa casa le llamaron templo. Al templo acudieron algunos humanos para servir al dios y fueron llamados sacerdotes. Otros fueron a vivir en los alrededores; y a esa tierra se le puso el nombre del dios. Hoy les llamamos ciudades.

En el capítulo anterior Construcción del enemigo (2). vimos que el nacimiento de la agricultura y el pastoreo en Mesopotamia fue posible por las mujeres, con dos millones de años de experiencia socialmente compartida en el trabajo con vegetales y con las crías humanas.

La desaparición de la caza (3) dejó sin esa tarea a los hombres cazadores y a la vez reforzó su valor como guerreros. Como ya se sabía para entonces de los animales, podía ser más provechoso capturarlos que matarlos. Así que en las incursiones, cada vez más frecuentes en territorios pertenecientes a otros dioses, no mataron a todos los vencidos. A los que parecían de alguna utilidad, los trajeron prisioneros para hacerles trabajar como esclavos.

Con el tiempo, se crearon estructuras sociales en las numerosas ciudades que se iban formando, cada una con su dios, sus sacerdotes, guerreros, artesanos y esclavos.

Esos cambios sociales y culturales llevaron su tiempo. Unos pocos miles de años; nada en comparación con los más de dos millones de años que habían sido necesarios para que el cerebro de los homininos duplicase su tamaño, facilitando -por ejemplo- el contar historias como lo hacemos hoy.

Animismo y magia

La percepción mágica del mundo, es una característica común a todas las culturas de cazadores-recolectoras, como las que aún sobreviven en pequeños grupos en la actualidad. También es característico de la niñez en los humanos modernos, antes de que desarrollen toda su capacidad de pensamiento racional.

En los niños el animismo surge espontáneamente de la experiencia con otros seres vivos y fenómenos de la naturaleza. Los niños aprenden pronto a diferenciar entre un animal vivo, que se mueve por sí mismo de manera natural, y un juguete mecánico, aunque tengan formas y sonidos muy parecidos.

bebe_interroganteEl niño humano aprende, a los 8 meses, que un objeto desaparecido que ha arrojado al suelo, sigue existiendo, aunque no se vea. Esta capacidad de imaginar, exclusiva de la especie humana, la obtuvieron los homininos en los albores de la humanidad. Está ligada a la abstracción de lo general y su persistencia como contenido simbólico, más allá de lo particular presente de manera visible y tangible.

Magritte_no es una pipaComo sucede con esta pipa de Magritte: que vemos la pipa, aunque no sea una pipa real, sino la representación visual de una pipa. Puede ocurrir que ni siquiera entendamos el letrero con el que Magritte nos avisa de que “Esto no es una pipa”. Porque a pesar del letrero, seguimos viendo la pipa como si fuera real.

La magia, como arte del ilusionismo y también como experiencia estética, es un desarrollo de la pregnancia: la capacidad humana de percibir posibilidades más allá de lo obvio que está presente. Esta capacidad es fundamental en la existencia humana.

Que los niños crean en la magia como algo realmente existente, es una fase necesaria en el desarrollo de su imaginación. En términos filosóficos, la relación entre el ser y el no-ser es dialéctica, porque en el mundo real hay un diálogo entre ambos; y entre lo particular y lo general: entre el individuo vivo y la especie a la que pertenece.

La especie es una abstracción, una idea que se indica por un nombre, de características compartidas por todos los individuos de la misma especie. En realidad, la característica esencial de la especie son sus genes, que se encuentran en cada individuo y son muy parecidos; y compatibles para reproducirse sexualmente con una pareja de la misma especie. Por eso, ahora vemos realmente una planta, luego en otoño desaparecerá y más tarde en primavera volverá a aparecer. Es la misma planta y no lo es. Lo que parece mágico, es en realidad reproducción sexual. Un acto de ilusionismo de la naturaleza, que parezca que el ser se convierte en nada y luego la nada en ser.

Y las mujeres estaban allí

Las mujeres recolectoras conocieron muy pronto este “espíritu” de las plantas que volvían a la vida tras desaparecer en el invierno. Y también conocieron el espíritu de la vida que crecía en su propio vientre, tras el encuentro con un hombre que regresaba de una expedición de caza.

Por su parte, los cazadores sabían que el animal que acababan de cazar volvería a aparecer de nuevo. Sería otro animal pero, de alguna manera, seguiría siendo el mismo. Siendo evidente que el animal cazado estaba muerto, su espíritu debía seguir vivo, y ese espíritu es lo que le hacía reaparecer.

Por consiguiente era importante, tanto para las recolectoras  como para los cazadores, llevarse bien con los espíritus de las plantas y de los animales. O, ya puestos, mejor llevarse bien, con todos los espíritus: del fuego, de la lluvia y el sol, de las tormentas y los rayos. Y hasta de las cañas de la orilla del río, tan importantes para construir refugios con barro y otras cosas. Aunque nos parezca raro, en Mesopotamia incluso había una diosa que era el espíritu de las cañas de la orilla del río.

Volvemos a encontrarnos con distintos niveles de lo humano: entre la realidad objetiva (relaciones entre objetos independientemente del sujeto que las contempla) y el relato que construimos en la mente, transmitido socialmente (relaciones entre sujetos humanos mediadas por historias que se cuentan unos a otros). Esa alma de los seres vivos, que flota invisible entre la bruma del ser y del no ser, es nuestra propia mente humana, capaz no sólo de ver lo existente, sino también de imaginar lo inexistente (siempre que tenga nombre (4)… y a veces , aunque no tenga siquiera nombre).

Dioses hechos a imagen y semejanza del hombre

En los primeros milenios del neolítico, los humanos empezaron a dar forma a las ideas más relevantes para su propia existencia. No sólo les dieron forma asignándoles nombres. También les dieron forma humana: les adjudicaron cuerpo, lenguaje, pensamiento, sentimientos, iniciativa, actividades materiales, necesidad de alimentarse y hasta de trabajar como humanos.

Así, los hombres crearon dioses a su propia imagen; a imagen del hombre los crearon; como dioses y diosas los crearon.

Y naturalmente, contaron historias sobre sus nuevos dioses. Sólo que, a diferencia de las historias contadas hasta entonces, éstas se pusieron por escrito. Así han sobrevivido hasta nosotros. Y es que aquellos sumerios lo guardaban todo…

Humanos sometidos a hacer los trabajos de los dioses

En cada ciudad sumeria nació una historia distinta pero esencialmente la misma, acerca del dios de la ciudad y de su relación con otras divinidades. Éste es el relato resumido del poema de Atrahasis: (5)

Cuando los dioses todavía eran como hombres,
tenían que trabajar fatigosamente
y cargar con las espuertas.
Las espuertas eran voluminosas,
el trabajo era pesado,
los apuros grandes“.

Los dioses cansados de trabajar se declararon en huelga y quemaron sus picos y palas, rebelándose contra Enlil, el dios responsable de la Tierra. Entonces los dioses se reunieron en asamblea y decidieron crear a los humanos para que hiciesen los trabajos que hasta entonces habían desempeñado los dioses.

Y así lo hicieron. Tras matar al dios rebelde, la Diosa Madre Nintur mezcló su sangre con arcilla de la tierra, creando así siete hombre y siete mujeres, los cuales tuvieron descendencia. De este modo dio comienzo la especie humana. El penoso trabajo de los dioses hasta entonces, fue impuesto ahora a la raza humana.

Esta historia me parece terrible porque muestra justamente lo que pretende ocultar. Que los descendientes humanos de los cazadores reconvertidos en obreros, se dedicaron a la guerra para someter a otros hombres y mujeres a la esclavitud, y que hicieran el trabajo que ellos no querían hacer. ¿Para qué trabajar inclinados en la tierra, si puedes obligar a otros para que lo hagan por ti?

¿Responsabilidad? Ninguna: si fueron los dioses quienes habían creado a los humanos para ser esclavos. Lo que no se contaba es que no todos los humanos eran esclavos: tan sólo los vencidos en las guerras. Pero ¿quién decidía que una ciudad fuera vencida y arrasada?: El dios de la ciudad, evidentemente. Así que a los humanos que no quisieran servir a los dioses como esclavos, más cuenta les traía estar a bien con su dios. Y ahí es donde entraban los sacerdotes del templo, encargados de dar de comer al dios con las ofrendas de sus fieles.

triadaSi el dios estaba contento con sus fieles, se portaría bien con ellos y daría a sus guerreros la victoria en la batalla. Eso no sólo les libraría de la esclavitud, sino que haría que volvieran al hogar con esclavos enemigos, los cuales y sus hijos se ocuparían de por vida de los trabajos más penosos. De este modo todo volvía al orden en el mejor de los mundos.

Analicemos este icono que podría representar la organización de una ciudad sumeria.

triangulo_transparenteAl fondo, el triángulo, la figura más rígida y estable. La más segura en construcción porque nunca cambia de forma. La que mejor puede representar la casa de un dios.

ojo-dios

Dentro del triángulo, el ojo divino que vigila sin descanso para que cada actor interprete correctamente su papel. Nada escapa a su mirada (“Mira que te mira Dios, mira que te está mirando, mira que te has de morir, mira que no sabes cuándo.”)

sacerdote_indicandoJunto al dios, el sacerdote: el que conoce la verdad de primera mano. Porque es el encargado de dar de comer al dios y de preparar su habitación. Él sabe si el dios come las ofrendas y si son de su agrado. Si el dios no está contento, él será el primero en conocerlo y avisará al pueblo a tiempo para que rectifique. Por eso él será el contador de historias, como la de creación de los hombres.

guerrero-sumerioDebajo se encuentra el guerrero. Observemos su nobleza: no se arrastra como un esclavo o como una mujer al fregar el suelo. Si sus antepasados fueron reconocidos como grandes cazadores, las hazañas de éste no serán olvidadas.

Y debajo de todos, el esclavo, trabajando la tierra o extrayendo cobre de la mina: lo que nadie querría hacer. agricultor-3Pero esa es la voluntad divina. Fijaos qué sucio está. Y a los demás no nos va tan mal. Mejor mirar para otro lado.

¿Veis alguna mujer? Difícil: las mujeres han desaparecido y van a permanecer así, invisibles durante miles de años.

Próximo capítulo: Crear dioses fue un error.
La agricultura iba a trastocar para bien y para mal la capacidad cognitiva de los humanos.


Ver Índice de capítulos

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NOTAS del presente capítulo

yin-yang(1) Los chinos no personificaron las fuerzas de la naturaleza. No crearon dioses, ni diosas, ni guerras entre ellos. Imaginaron el Tao, un principio que se desdobla en dos -el Yin y el Yang, que se combinan entre sí y se desdoblan en cuatro, en ocho, en 64 situaciones y éstas en las “diez mil cosas” transformándose y creciendo.

(2) Ver: Construyendo al Enemigo

(3) La desaparición de la caza no convirtió a los cazadores en guerreros. Compaginaban ambas funciones desde los homininos. Pero en Sumeria la competencia por las misma tierras aumentó el valor social de un guerrero preparado. En este sentido agradezco el comentario de Julián Valle.

(4) Un refrán vasco dice: “Izena duen guztia omen da” (Todo lo que tiene nombre existe).

Mosterin-pensamiento-arcaico(5) W.G. Lambert y A.R Millard: Atrahasis. The Babilonian Story of the Flood (Oxford, 1968) citado por Jesús Mosterín: El pensamiento arcaico. (Alianza Editorial 2006). Este libro de Mosterín es muy recomendable.
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2 comentarios en “Cuando los dioses hicieron huelga

  1. Hay un detalle que quería comentar. Ya sé que no se puede extender uno demasiado y que hay que simplificar un poco. Pero en el caso del paso de “cazador” a “guerrero”, aparte de los datos que nos aporte la investigación arqueológica, quizá -de forma comparativa- deberíamos recurrir también a las evidencias (más cercanas en el tiempo) que nos aportan comunidades de las que tenemos más información como los pastores masái. O cazadores como los indígenas americanos de las praderas: que hasta los tiempos de la invasión del “hombre blanco” siguieron cazando, guerreando y esclavizando a los enemigos que capturaban…y volviendo a cazar. ¿Qué explicación tiene que los zuñi -sedentarios- hayan sido pacíficos agricultores, mientras que sus vecinos navajo -nómadas- eran enemigos de todo aquel que fuera sedentario?

    1. Tienes razón y aportas un dato relevante: que la esclavitud ya estaba en germen entre algunos cazadores-recolectores. Así lo que sucedió en Sumeria no sería tanto el inicio, sino la institucionalización del esclavismo, en una sociedad ya especializada en diversas funciones. También la cuestión que planteas al final me parece importante, pero soy incapaz de responderla.
      Te agradezco tu análisis y que lo hayas compartido con los lectores.

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