Determinación en la mano derecha

determinacion_estrellado_transpLa mano derecha se humanizó determinando las posibilidades presentadas por la mano izquierda.


En el capítulo anterior (1) vimos que la mano izquierda ofrecía a la derecha posibilidades que su hemisferio cerebral era capaz de percibir. La pregnancia facilita al artesano prever una piedra o un hueso como herramienta. nube posibilidades

Pero la pregnancia es tan efímera como unas hadas bailando en un claro del bosque. Por sí sola, se disuelve en la nada.

Hegel (2) lo dijo de manera elegante: “El ser, lo inmediato indeterminado, es en realidad la nada, ni más ni menos que la nada”.

Pero nuestros antepasados homininos eran seres prácticos como para descubrir que las piedras y huesos tenían dientes que aún no habían salido. No habían podido leer a Hegel, porque no sabían leer, ni hablar y porque faltaban más de dos millones de años para que Hegel escribiese La Ciencia de la Lógica. Pero no les hizo falta.

De lo que se trataba en la práctica era de cómo sacar el filo a las piedras, para hacer con ellas cortes. Dicho así suena complicado. En realidad es más sencillo de lo que parece, pero lo tengo que explicar con una historia de cárceles y presos.

El corte

Rueda de presos

En la cárcel están prohibidos los cuchillos y cualquier herramienta cortante o punzante. Un preso no tiene con qué cortar un trozo de queso, pero tampoco con qué rajarle la cara a un adversario, antes de que éste se la raje a él.

En tales condiciones renace el lenguaje, como ya sucedió en la sabana africana. Tampoco el preso se anda por las ramas. Al pan le llama pan y a lo que corta le llama “corte”. Si consigue un corte, puede usarlo para cortar queso o lo que haga falta. Ahí entra en juego la pregnancia. Cuando un preso ve un trozo de metal, ya está viendo en él un “corte”. Hegel diría: el ser (“ser un corte”) está aún sin determinar. El preso diría: es un corte aún sin afilar.

Para convertirse en corte, hay que sacarle el filo. El preso “saca el filo” raspando el trozo de metal contra una piedra. Como el hominino sacaba el filo oculto en una piedra, golpeándola con otra piedra.

icono ejecutivo derechaPara completar su trabajo, ambos artesanos necesitan determinación. Esto es: resolución para seguir adelante, porque ambos se la están jugando: el hominino, porque hay depredadores merodeando. Y el preso, por la misma razón.

Encontramos aquí de nuevo una dualidad curiosa. En el capítulo anterior (1) veíamos que pregnancia es la cualidad de una forma que nos lleva hacia otra forma más simple. Pero que también es, a la vez, la experiencia existencial de sentirse implicado en la tarea.

La determinación también es -por una parte- lo que determina el ser (cortante en nuestro caso), transformándolo en ser determinado (convertido en un corte afilado). Y, a la vez, es la actitud de determinación o resolución de seguir adelante, golpe a golpe, hasta alcanzar el objetivo que complete la tarea.

El cerebro ejecutivo (3)

nube posibilidadesEl hemisferio cerebral que gestiona la mano izquierda se ocupaba (y sigue haciéndolo) de acumular experiencias vitales presentando situaciones nuevas como nube de posibilidades.

El hemisferio que maneja la mano derecha, completa la tarea determinando esas posibilidades. Unas las determina como esenciales, negando las demás. Las posibilidades esenciales aportadas por la mano izquierda son en la materia prima, el punto en que debe golpear y el ángulo de ataque, ambos críticos.

determinacion estrellado transpCon esos datos la mano derecha recibe de su hemisferio cerebral la orden: -“¡Ya!”, de comenzar a golpear y mantener un ritmo de golpes hasta completar la transformación y alcanzar la meta: en el ejemplo, un borde afilado, es decir, cortante.

Sólo la colaboración entre dos hemisferios cerebrales con funciones tan diferenciadas, pudo lograr que -en la historia evolutiva de la vida en este planeta- emergieran fenómenos nuevos de complejidad inexistente hasta entonces. Las posibilidades presentidas -por un lado- y la emergencia del ser determinado -por el otro-, se fusionan en un nuevo modo de percepción que constituye la conciencia humana. Ésta incluye el conocimiento objetivo de cualidades esenciales del objeto (el ser cortante, en este caso), tanto como la percepción subjetiva de la situación particular experimentada por el sujeto artesano.

Actualmente, científicos de disciplinas tan diversas como la arqueología, neurología, psicología, sociología, lingüística, antropología y sociología, colaboran investigando con tecnologías de exploración cerebral, haciéndose nuevas preguntas que hace 50 años eran inimaginables.

Los nuevos elementos surgidos de la fabricación de herramientas, conformaron poco a poco la dimensión humana de la mente de los homininos. ¿Cómo? En varias direcciones: en la comunicación social, aportando significados; en el conocimiento, aportando conceptos. En el cerebro, mediante la activación de conjuntos de neuronas que dejan señales detectables con las técnicas actuales de exploración.

En la filosofía de la lógica nacida en Grecia hace 2.200 años, esos elementos se llamaron cualidades y conceptos. En 1812 Hegel (2) los llamó de manera más general: determinaciones. Siglo y medio antes, Spinoza (4) había preparado el terreno, al escribir: “Toda determinación es negación”; que prácticamente significa: “Al construir algo a golpes, siempre destruyes lo que tienes entre manos”. O también, que al abstraer algo general de lo particular, siempre estás negando todo los demás.

¿Por qué se tardó tanto tiempo en entender cosas que en la práctica eran y son tan sencillas? Porque en tiempos de la antigua Grecia, el trabajo manual se menospreciaba como algo propio de esclavos. Y los esclavos eran invisibles, salvo cuando se rebelaban (algo que las mujeres saben por experiencia propia). Veinte siglos después, el trabajo ya no se menospreciaba tanto, pero se seguía creyendo que el pensamiento nace de algún ser superior, sea de Dios o de algún filósofo.

interprete“No”

Sin necesidad de filósofos, que aún no habían nacido, y tras construir sus primeras herramientas-arma, los homininos empezaron a comunicarse en lenguaje humano; y la primera palabra que dijeron fue “No”. Lo que no debería sorprender después de lo que he comentado acerca de esclavos y siervas. O de los presos: porque ponerle a otro un corte en la garganta es una forma terminante de decirle: “No”. Todas las palabras cortan: y “No” es la más afilada de todas.

NoA mediados del siglo XIX se descubrió la teoría matemática de conjuntos. Y con ella, que la operación más importante sobre un conjunto es la negación: porque determina lo que no es ese conjunto; lo que en una representación gráfica queda fuera de él: lo que el mismo excluye. El hemisferio que controla la mano derecha se hace cargo de esta operación y de todas las demás; las cuales, poco a poco, fueron calculadas mentalmente y comunicadas socialmente, representadas por palabras y por la sintaxis del lenguaje: el cálculo es parte del pensamiento humano racional, del que nos ocuparemos más adelante.

También las mujeres del siglo XXI han aprendido por experiencia que su libertad e independencia pasa por decir “¡No!” Y, si el interlocutor no lo entiende, hay que insistir diciendo que “no es no”. Y también van aprendiendo que, a veces, ni con eso basta para dar el corte. No digo que deberían empezar a rajar la jeta de cualquier sinvergüenza. Pero sí, aprender de los homininos: que cuando salían por la sabana, lo hacían en grupo; y no se separaban: porque hay que cuidarse de las fieras y más si vienen en manada.

grupo_cabeceraEl siguiente capítulo Inteligencia social, explica cómo la inteligencia individual se desplegó empujada por la inteligencia social de los primeros humanos.


Ver Índice de capítulos

.


NOTAS del presente capítulo

(1) Ver cap. mano izquierda pregnancia02. Pregnancia en la mano izquierda

 

Hegel(2) G. W. Friedrich Hegel (1770–1831) filósofo alemán, que desarrolló la dialéctica idealista. Una de las principales obras de Hegel es La Ciencia de la Lógica. El primer capítulo trata de la determinación del ser.

– Como fundamento de la dialéctica hegeliana, ver La tríada hegeliana.

(3) El hemisferio izquierdo que controla la parte derecha del cuerpo se considera la parte ejecutiva del cerebro.“El cerebro ejecutivo” (2001) es el título de un libro del neurólogo Elkhonon Goldberg, que también es autor de la teoría acerca de la novedad y la rutina en el cerebro.

(4) Ver Spinoza: Toda determinación es negación.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s